En tiempos de incertidumbre, las profundidades del mar ofrecen potenciales soluciones
Los avances biomédicos a veces ocurren en los lugares más improbables. Toma el océano profundo, por ejemplo, donde el fluido cargado de minerales sobrecalentado por el magma brota de los respiraderos hidrotermales. Bajo extrema presión y acidez, a veces sin oxígeno para respirar, los microbios no solo sobreviven allí, sino que prosperan. Esta increíble adaptación ofrece información sobre cómo evolucionó la vida hace miles de millones de años, y cómo pueden combatir infecciones y enfermedades los humanos modernos.
"Hemos encontrado microorganismos marinos que producen antimicrobianos, básicamente armas químicas que los ayudan a combatir a otros organismos y mecanismos moleculares que los ayudan a resistir los virus", dice Virginia (Ginny) Edgcomb, una microbióloga de la WHOI que investiga hongos y bacterias que viven en el mar profundo y en la biosfera subterránea profunda.
















