updated 3:47 PM CET, Dec 7, 2016

Titanic, los últimos momentos

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botes salvavidas del Titanic acercándose al Carpanthia

Descubriendo los secretos del naufragio más famoso del mundo en su 100º aniversario

Los botes salvavidas bajaron del Titanic con más de 400 asientos vacíos

El texto siguiente es un extracto del libro electrónico "Titanic: descubriendo los secretos de naufragio más grande del mundo" (Titanic: Uncovering the Secrets of the World's Greatest Shipwreck) por Michael S. Sweeney.

"¡Está haciendo agua rápidamente!", anunció el carpintero del barco, J. Hutchinson. El capitán Smith convocó al diseñador del barco Thomas Andrews para inspeccionar los daños.

Andrews encontró que el agua había inundando los compartimientos situados desde el pique de proa a la Caldera Nº 6. Él tenía su respuesta. Los "mamparos estancos" no servirían de nada. Se levantaron sólo a la altura de la cubierta E por encima de la superficie, por lo que no servirían de nada si la proa del barco comenzase a hundirse y el agua de mar sobrepasaba los bordes de los mamparos más altos. Andrews pensó que el peso del agua de mar que entraba en los primeros cinco compartimentos inundaría el Titanic lo suficientemente profundo como para ponerlo en contacto con el agua hasta el sexto compartimento. El peso agregado en el sexto compartimento se resentiría aún más, causando efectos colaterales en el séptimo. Inevitablemente, cada compartimiento se llenaría e inundaría al siguiente. El Titanic tenía más o menos dos horas de vida.

inundación compartimentos del Titanic

Smith dio órdenes de enviar una llamada de socorro por radio (CQD), disparar cohetes de auxilio y llenar los botes salvavidas.

Un cruel inconveniente de la burocracia se hizo evidente. De acuerdo con las normas estándard de los Reglamentos Comerciales (Board of Trade ), todos los buques de más de 10.000 toneladas tenían que tener por lo menos 16 botes salvavidas adicionales, además de balsas y flotadores. Esos números funcionaron muy bien en el año 1896 para los buques de pasaje de antiguo estilo, el año de su adopción, pero resultaron vergonzosamente inadecuados cuando se construyeron barcos gigantes como el Titanic, que registraba más de 46.000 toneladas. La Junta de Comercio también se cree estaba convencida que los buques de reciente construcción probablemente no podrían hundirse, lo que haría irrelevante la cuestión de la capacidad de los botes.

modelo de bote salvavidas del Titanic

Aprobados por la Junta, los botes salvavidas del Titanic eran 16 embarcaciones de madera y 4 botes con costados de lona, que podían albergar sólo a la mitad del pasaje a bordo. Por lo menos iban a morir 1.050.

Al principio, pocos pasajeros reaccionaron. Algunos dudaron en salir de sus abrigadas habitaciones al frío de alta mar, creyendo que fuese probable que la situación se solucionase y se subiese de nuevo a bordo. Algunos nunca encontraron el camino a los botes salvavidas, perdidos por los pasillos interiores de la nave y debido a las leyes estadounidenses que requerían que los pasajeros de tercera clase se encontrasen separados físicamente de las clases Primera y Segunda. Y algunos retenidos por razones personales. Isidor Straus, copropietario de la tienda Macy, se negó a entrar en un bote antes que otros. Su esposa, Ida, se negó a ir sin él. "Siempre he estado con mi marido, ¿por qué debo dejarlo ahora", dijo.

Los oficiales del Titanic sabían cuántos podrían caber en los botes salvavidas. No los llenaron a toda su capacidad por dos razones. En primer lugar, el segundo oficial Charles Lightoller atestiguó que la tripulación dudaba que los mecanismos de descenso pudieran soportar el peso total de 70 pasajeros por embarcación. En segundo lugar, los miembros de la tripulación sabían que no podían perder tiempo antes de iniciar, por que correrían el riesgo de hundimiento del buque antes de que todos los botes salvavidas y de lona pudieran ser instalados en los pescantes y bajados hasta el mar. Se acabó el tiempo en los dos últimos botes. Uno cayó en el mar antes de que la tripulación pudiera completar la puesta en marcha, y las olas barrieron al otro por la borda, volcándolo.

En total, los botes salvavidas bajaron del Titanic con más de 400 asientos vacíos. Relativamente pocos ocupantes eran hombres. Cuando Smith ordenó llenar los botes salvavidas, cogió un megáfono y gritó: "¡Las mujeres y los niños primero!" Por el lado de babor, Lightoller llenó solamente los barcos con mujeres y niños, a excepción de un pasajero con experiencia de navegación. Por el contrario, el primer oficial Murdoch, en el lado de estribor interpretó de manera diferente el orden. Él subió a las mujeres y niños que estaban presentes y luego dio el resto de los asientos a los hombres.

La popa del Titanic se levantó fuera del agua cuando se hundió la proa. Los pasajeros de los botes salvavidas vieron con horror como los que seguían a bordo trepaban por la pendiente de la cubierta de popa para ganar unos últimos segundos antes de resbalar o saltar al océano.

A las 2:20 de la mañana, el Titanic desapareció. Todos los que no habían podido encontrar un asiento en los botes quedaron en el agua helada. El chaleco salvavidas no hizo prácticamente nada. Smith, Murdoch, Andrews, Phillips y otros cientos de personas que van desde millonarios a inmigrantes se ahogaron o se congelaron.

El Carpathia en Nueva York tras el rescate sobrevivientes del Titanic

A kilómetros de distancia (58 millas) al sur de la posición radiada, el Carpathia, de la naviera Cunar Line, recibió las llamadas de socorro del Titanic y se puso en marcha - directamente hacía la zona de hielos que rodeaba a la nave afectada por la posición final dada por radio. Normalmente, el Carpathia navegaba a 14.5 nudos, pero el capitán Arthur Rostron apuró hasta la última gota de energía a los motores ordenando  apagar la calefacción del buque. A 17,5 nudos, el Carpathia colocó delante puestos de observación adicionales que vigilaban nerviosos la presencia de icebergs. Rostron ordenó que se dispararan cohetes cada 15 minutos para dar esperanza a los sobrevivientes, le dijo a su personal médico que estableciese tres hospitales de campaña y que los cocineros preparan una sopa y bebidas calientes para recibir en el barco a los pasajeros accidentados. Rostron hizo luego una última cosa: Se puso de pie en el puente, cerró los ojos y rezó.

El Carpathia logró llegar dos horas después del hundimiento (aprox. a las 4:20 de la mañana) casi al lugar exacto, y se rescataron a 705 supervivientes del hundimiento. Tras el rescate, se dirigió de nuevo hacia Nueva York, donde desembarcaron los supervivientes.

Libro Descubriendo los secretos del TitanicPocos días después del hundimiento, la White Star Line envió el primero de cuatro buques canadienses para buscar los cuerpos. Los dos primeros barcos para llevar a cabo esta desalentadora tarea fueron los buques cableros basados en Halifax Mackay-Bennett y Minia, que recuperaron a 306 y 17 víctimas respectivamente. En total, fueron sepultadas en Halifax 150 víctimas no reclamadas, que unirán siempre a la ciudad con la trágica historia del Titanic.

Se puede descargar en línea desde iTunes el libro electrónico "Titanic: Uncovering the Secrets of the World's Greatest Shipwreck" al precio de 3,99 dólares.

Ver también: Los muertos del Titanic