En el Ediacárico la reproducción asexual significó que la competencia fuera limitada
La forma en que se reproducían los primeros animales de la Tierra frenó la diversidad de la vida durante millones de años, hasta que el estrés y la competencia llevaron al desarrollo de la reproducción sexual, lo que a su vez aceleró el ritmo de la evolución.
Investigadores de la Universidad de Cambridge estudiaron fósiles de los animales más antiguos conocidos en la Tierra, que datan de hace 574 millones de años, y descubrieron que la reproducción asexual ralentizó el ritmo de la evolución, ya que limitó la competencia entre diferentes grupos.















