Biología

gobio

El contexto social afecta el camuflaje en una especie de pez críptico

Es como una fiesta de disfraces a medias: los gobios no se camuflan por completo cuando están en grupos, según una nueva investigación. Los gobios cambian de color para evitar ser detectados por depredadores y lo hacen más rápido y mejor cuando están solos.

En la investigación los académicos de la Universidad de Sydney sugieren que esto se debe a que los peces solitarios son más vulnerables. Agregan que el camuflaje tiene un costo metabólico, por lo que es probable que los gobios conserven esta energía cuando, debido a la seguridad en números, no la necesitan tanto.

trilobites fósil

El tamaño corporal más grande es un factor determinante del riesgo de extinción de los animales marinos

Científicos de la Universidad de Stanford han descubierto un sorprendente patrón en cómo resurge la vida después de un cataclismo. La investigación muestra que las reglas habituales de evolución del tamaño corporal cambian no solo durante la extinción masiva, sino también durante la posterior recuperación.

Desde la década de 1980 los biólogos evolutivos han debatido si las extinciones masivas y las recuperaciones que las siguen intensifican los criterios de selección de los tiempos normales, o cambian fundamentalmente el conjunto de rasgos que marcan grupos de especies para su destrucción. El nuevo estudio encuentra evidencia de esto último en un amplio análisis de fósiles marinos de la mayor parte de los últimos 500 millones de años.

exoplaneta errante

Existen más microbios que no necesitan luz solar que los que sí la necesitan

El Dr. Manasvi Lingam del Departamento de Ciencias Aeroespaciales, Físicas y Espaciales del Instituto de Tecnología de Florida y el profesor Avi Loeb de la Universidad de Harvard han estudiado cómo podría sobrevivir la vida en planetas interestelares, también conocidos como planetas vagabundos, planetas errantes, planetas huérfanos, objetos de masa planetaria interestelar sin un sistema planetario anfitrión, a través de océanos que prevalecen debajo de una gruesa capa de hielo.

El frío del espacio interestelar sería demasiado para que los océanos permanecieran completamente líquidos, pero el Dr. Lingam y el profesor Loeb creen que cualquier biosfera putativa estaría protegida del frío a través de la capa de hielo, y el núcleo del planeta calentaría el planeta desde el interior.

peces cebra

Arroja luz sobre los circuitos cerebrales que se comparten entre todos los vertebrados, incluidos los humanos

Científicos del Centro RIKEN de Ciencias del Cerebro (CBS) y colaboradores en Japón han descubierto en el cerebro neuronas particulares que monitorean si las predicciones hechas por peces realmente se hacen realidad.

Al hacer uso de un nuevo acuario equipado con realidad virtual donde se pueden tomar imágenes cerebrales del pez cebra mientras los peces aprenden y navegan a través de señales de realidad virtual, los investigadores encontraron neuronas que permiten evitar riesgos de manera eficiente y crean un "mapa de peligro" en el cerebro que permite escapar a un lugar seguro.

edad de la langosta

Se ha estimado que podrían vivir en el fondo del océano durante un siglo o más

Científicos de la Universidad de East Anglia (UEA) han identificado una forma de determinar la edad de una langosta en función de su ADN.

Es muy difícil saber la edad de las langostas. Nadie sabe exactamente cuántos años pueden llegar a tener, y algunos expertos han estimado que podrían vivir en el fondo del océano durante un siglo o más.

Pero una nueva técnica basada en ADN desarrollada en UEA en colaboración con el Centro de Ciencias del Medio Ambiente, la Pesca y la Acuicultura (CEFAS) y el Criadero Nacional de Langosta, podría ayudar a gestionar las pesquerías de langosta de manera más sostenible.

concha de Discinisca tenuis

Arriba: La concha del braquiópodo Discinisca tenuis es dura y quebradiza, pero se vuelve blanda y flexible cuando se expone al agua. Crédito: Laboratorio Nacional Brookhaven

La concha plana y dura del Discinisca tenuis se vuelve tan flexible que incluso se puede plegar sin romperse

Un equipo de investigación internacional con participación del Instituto Paul Scherrer (PSI) ha descifrado por qué la cubierta protectora del braquiópodo Discinisca tenuis se vuelve extremadamente blanda en el agua y se endurece de nuevo en el aire.

El braquiópodo Discinisca tenuis vive en la costa occidental de África. Tiene una concha rica en minerales que lo protege de las influencias ambientales nocivas. Sumergir la concha en agua provoca un cambio estructural en el material: la concha plana y dura se vuelve tan flexible que incluso se puede plegar sin romperse. Con la ayuda de Swiss Light Source (SLS), los investigadores han descifrado exactamente cómo se lleva a cabo esta transformación.

 
Recibe gratis nuevos artículos por email:

National Geographic
Inicia sesión para suscribirte en Youtube

Adivinas ¿qué es?

Foto oculta