La flexión del tronco observada en los peces podría representar un mecanismo ancestral del reflejo vestíbulo-cólico
El control postural es un comportamiento fundamental para la mayoría de los animales, y la estabilidad de la cabeza en particular juega un papel crucial para lograr una estable entrada sensorial, una percepción espacial precisa y una eficiente salida motora.
Los tetrápodos, incluidos los humanos, poseen "cuello" —una estructura que separa el cráneo del esqueleto del tronco— y estabilizan su cabeza en el espacio contrayendo y relajando los músculos del cuello en respuesta a la inclinación del cuerpo. Este mecanismo reflejo se conoce como reflejo vestíbulo-cólico.















