Se mueve mediante el uso coordinado de múltiples pseudópodos en forma de dedos
Un equipo internacional de investigadores dirigido por la Universidad de Hokkaido ha caracterizado la mecánica única que permite a Arcella, una ameba unicelular con caparazón, moverse hábilmente por diferentes superficies.
Sus hallazgos han arrojado luz sobre cómo este diminuto microorganismo mantiene el equilibrio mecánico durante el movimiento, sosteniendo su caparazón mediante el uso coordinado de sus numerosos pseudópodos.















