La combinación de múltiples especies proporciona una protección a largo plazo más fuerte y estable
Investigadores de la Universidad Reichman han desarrollado un método biológico para proteger las infraestructuras marinas de la corrosión causada por la prolongada exposición al agua de mar.
El estudio presenta una alternativa ecológica a los inhibidores de corrosión químicos que se utilizan actualmente para proteger los metales, materiales que pueden ser tanto contaminantes como costosos.
El estudio, dirigido por Avichay Nahami y el Dr. Prem Anand Murugan del Instituto Scojen de Biología Sintética de la Facultad de Medicina Dina Recanati de la Universidad Reichman, creó un consorcio de especies bacterianas, incluyendo Bacillus subtilis y otras bacterias que se encuentran naturalmente en el agua de mar.
Los investigadores descubrieron que estas bacterias trabajan en conjunto para formar una capa protectora densa, duradera y de origen natural en las superficies de los metales que se utilizan habitualmente en infraestructuras marinas y electroquímicas, como el acero y el hierro.
Los experimentos realizados como parte del estudio demostraron que este recubrimiento protector ralentiza significativamente el proceso de corrosión que provoca la oxidación y el deterioro de los metales en agua de mar.
Los investigadores también descubrieron que cada especie bacteriana desempeña un distinto papel: algunas crean las condiciones necesarias para el proceso, mientras que otras producen una enzima que permite la formación de la capa protectora mineral.
Imagen derecha: Cristales de aragonita producidos por bacterias para proteger las superficies metálicas de las sales corrosivas del agua de mar. Crédito: Ilana Kolodkin-Gal
Mayor protección gracias a la colaboración bacteriana
Los investigadores afirmaron que, a diferencia de los métodos que se basan en una sola especie bacteriana, la combinación de múltiples especies proporciona una protección a largo plazo más fuerte y estable, incluso en condiciones marinas adversas.
Consideran que esta nueva tecnología podría allanar el camino para el desarrollo de sistemas biológicos de protección contra la corrosión para infraestructuras marinas en todo el mundo, ayudando a proteger puertos, plataformas marinas, barcos y otras estructuras marinas, al tiempo que se reduce la dependencia de productos químicos perjudiciales para el medio ambiente.
El enfoque también podría extender la vida útil operativa de la infraestructura marina, lo que resultaría en ahorros significativos en costos de mantenimiento, tiempo y recursos.
"La capacidad de aprovechar los sistemas biológicos para resolver desafíos de ingeniería es una de las mayores promesas de la biología sintética. Este estudio demuestra cómo la colaboración entre distintas disciplinas científicas puede conducir a soluciones innovadoras que reducen nuestra dependencia de los compuestos químicos, al tiempo que ofrecen una nueva forma de proteger las infraestructuras expuestas a condiciones ambientales adversas", afirmó la Dra. Ilana Kolodkin-Gal, quien supervisó el estudio y dirige el Laboratorio de Microbioma y Microbiología Sintética del Instituto Scojen de Biología Sintética.
El estudio se ha publicado en Cell Reports Physical Science: Synthetic bacterial communities as synergistic anti-corrosion agents











