updated 3:21 PM CET, Dec 9, 2016

El épico viaje de 'Nemo' para encontrar un nuevo hogar

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pez payaso de Omán, Amphiprion omanensis

Las larvas del pez payaso de Omán, Amphiprion omanensis, pueden viajar hasta 400 km

Una nueva investigación ha encontrado que las larvas de pez payaso pueden nadar hasta 400 kilómetros en busca de un hogar, la que las hace más capaces de hacer frente a los cambios ambientales.

Los peces payaso pasan toda su vida adulta bajo la protección de su anémona de acogida, pero los bebés deben vagar por el océano abierto, dice el coautor del estudio, el Dr. Hugo Harrison, del Centro ARC de Excelencia para Estudios de Arrecifes de Coral (Coral CoE) en James Cook University.

pez payaso de Omán, Amphiprion omanensis"En el pasado no hemos sabido dónde iban, pero ahora nos han dado una visión poco común sobre lo lejos que pueden nadar, cruzando grandes extensiones de océano para encontrar un nuevo hogar", dice.

"Saber hasta que punto se dispersan las larvas nos ayuda a entender cómo pueden adaptarse las poblaciones de peces a los cambios ambientales", dice el Dr. Harrison. "Cuanto más lejos pueden nadar, mejor pueden hacerles frente".

pez payaso de Omán, Amphiprion omanensisComo parte del estudio internacional, el co-autor Dr. Stephen Simpson de la Universidad de Exeter dirigió un equipo de investigadores en el sur de Omán, donde recogieron muestras de las dos únicas poblaciones conocidas del pez payaso de Omán, Amphiprion omanensis.

"Sólo hay dos sistemas de arrecifes de coral a lo largo de esta costa y están separados por 400 kilómetros de agua de los océanos", dice el doctor Simpson. "Con el fin de persistir, los peces deben migrar entre estas dos poblaciones".

El equipo de investigación recogió muestras de tejido de casi 400 peces payaso y utilizaron la huella de ADN para identificar los peces que habían emigrado entre las dos poblaciones.

pez payaso de Omán, Amphiprion omanensis

"Al igual que los acentos que tenemos que nos permiten diferenciar a un inglés de un estadounidense, las poblaciones de peces pueden desarrollar sus propias firmas genéticas", dice el Dr. Harrison.

"Podemos mirar la firma de cada pez y decir si le pertenece o no. Es como encontrar un inglés en Nueva York, se destaca".

El estudio encontró que los peces estaban haciendo migraciones regulares de una población a otra y, al hacerlo,  viajaban a través de 400 kilómetros de océano abierto.

"Eso es un viaje épico para estos pequeños peces. Cuando llegan de nuevo a los arrecifes tienen sólo unos pocos milímetros de longitud y sólo unos pocos días para llegar allí, así que deben estar usando las corrientes marinas para ayudarles a la migración", añade el Dr. Simpson.

Los investigadores encontraron que la mayoría de los peces viajaban de norte a sur, mientras que muy pocos viajaron en la dirección opuesta.

Esta dirección corresponde a las corrientes marinas dominantes en la región que son impulsadas​por el monzón de invierno.

migraciones del pez payaso en el Mar arábigo

Migrantes de segunda generación también estuvieron presentes en las dos poblaciones, lo que sugiere que después de terminar su fase de dispersión, los migrantes se están asentando en anémonas y sobreviven el tiempo suficiente para reproducirse.

El Dr. Simpson dice que es la mayor distancia que han sido capaces de rastrear de una dispersión de peces de arrecife de coral y los resultados muestran cómo puede estar de conectado el medio marino.

"Los resultados cambian nuestra comprensión de las poblaciones marinas. No son pequeñas y separadas como a menudo asumimos, más bien esta investigación muestra que a menudo son vastas e interconectadas", dice.

Artículo científico: Long-distance dispersal via ocean currents connects Omani clownfish populations throughout entire species range