updated 3:47 PM CET, Dec 7, 2016

Las "barbas" del mejillón, su secreto al descubierto

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mejillón

Desvelan el secreto de sus 'barbas' resistentes y flexibles, cargadas de iones de hierro

Desde la antigüedad se utilizan para diversos tejidos (seda de mar)

mejillón, con barbas en su exterior

Es conocido que los mejillones se agarran con fuerza a las rocas costeras con sus peculiares 'barbas'. Se han adaptado de una manera fascinante, con una particular forma de vida y nutrición.  Por lo general, están pegadas a las piedras o rocas, donde filtran el alimento del agua. A pesar de los embistes de la marea, los mejillones resisten la fuerza de las olas y aguantan los posibles ataques de los depredadores. Son unas hebras resistentes, a la vez que flexibles. Un estudio publicado en el actual número de Science online revela el secreto de su composicion.

Investigadores del Instituto Max Planck de Coloides e Interfaces en Potsdam (Alemania) han descubierto que estos hilos que les unen a las rocas de la costa contienen una capa externa de proteína con iones metálicos, lo que les proporciona una dureza y extensibilidad excepcionales.

Según indican los autores, en el futuro el conocimiento de este peculiar material natural podría ayudar a diseñar materiales industriales con una mayor dureza y la adhesión.

Los científicos, dirigidos por Matthew Harrington, estudiaron las  'barbas' de los mejillones examinándolas con potentes microscopios y descubrieron que sus cutículas externas eran ricas en un aminoácido concreto llamado dopa, que es un fuerte adhesivo, además de estar cargadas de iones de hierro.

barbas de mejillón al microscopio

Según explica Harrington, esta suma de lo "pegajoso" del aminoácido y la "dureza" del hierro es lo que le da al mismo tiempo a estas fibras "su tremenda fuerza y flexibilidad".

mejillones en una roca

La tela llamada seda de mar o biso, es un tejido excepcionalmente bueno y valioso desde la antigüedad, obtenido generalmente a partir de barbas de moluscos.

El texto griego de la piedra Rosetta (196 a. C.) registra que Ptolomeo V redujo los impuestos a los sacerdotes, los cuales eran pagados en tela de biso, generalmente traducido como "paño de lino fino". En Las costumbres funerarias del antiguo Egipto, la tela de lino se utilizaba para envolver las momias.

La seda del mar en el mejillón

El biso generalmente se refiere a un filamento creado por ciertos tipos de moluscos bivalvos marinos, y de agua dulce, que lo utilizan para adherirse a las rocas del sustrato del fondo del mar. En los  mejillones comestibles el lino es la parte no comestible que se conoce comúnmente como la "barba", y se retira antes de cocinar.

Biso se refiere específicamente a los largos hilos de seda fina secretada por las moluscos del Mediterráneo (Pinna nobilis). Los hilos de lino de esta especie pueden ser de hasta 6 cm de longitud, e históricamente se han hecho paños con ellos.

Muchas especies de mejillones secretan hilos de lino con los que se anclan en superficies duras, con varias familias que  incluyen los Arcidae, Mytilidae, Anomiidae, Pinnidae, Pectínidos, Dreissenidae y Unionidae.

barbas del mejillón

En el pie del mejillón se encuentra una grieta, y el arco de arriba crea una cámara de vacío por forzar la salida del aire, similar a cuando se desatasca un desagüea con un émbolo de fontanero. El lino, que está hecho de queratina, quinona, proteínas de bronceado, y otras proteínas, lo expulsan desde esa cámara en forma líquida con burbujas formando una espuma pegajosa. Doblando su pie bombea la espuma y el mejillón produce hilos pegajosos parecidos en tamaño al pelo humano. El mejillón mezcla entonces los hilos con otra proteína, resultando un adhesivo.

El biso es un también un adhesivo notable, que no se degrada ni se deforma por el agua, como son los adhesivos sintéticos. Esta propiedad ha estimulado a los ingenieros genéticos para insertar ADN de mejillón dentro de células de levadura para que los genes las conviertan en las proteínas adecuadas.

guante de seda de mar

Del biso se obtenían en la antigüedad preciados y costosísimos tejidos con los que se confeccionan las ropas de los personajes importantes.

Asimismo el biso tenía propiedades terapéuticas bien conocidas por los pescadores, gracias a sus potentes propiedades hemostáticas era usado para la curación de las heridas que frecuentemente sufrían con los aparejos de pesca.

Original:
Muschelfasern für die Bodenhaftung | Matthew J. Harrington,
Max-Planck-Institut