Los 'osteostracanos' estaban fuertemente blindados, encerrados en gruesos huesos desde el hocico hasta la cola
Un equipo de investigadores, dirigido por la Universidad de Bristol, ha revelado que nuestros antepasados más antiguos eran ecológicamente diversos, a pesar de carecer de mandíbulas y aletas emparejadas.
Mucho antes de que evolucionaran fuera del agua, nuestros ancestros eran simples criaturas parecidas a peces, pero sin aletas ni mentones, que sobrevivían filtrando los nutrientes de los sedimentos.
















