updated 12:54 PM CEST, Oct 1, 2016

Descubren una paleo-guardería del megalodon, el tiburón gigante del Mioceno

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reconstrucción esqueleto de megalodon, Calvert Marine Museum

Científicos hallan en una marina de Panamá 400 "pequeños" dientes de crías de megalodon

¿Existe aun el Carcharocles megalodon?

mapa de Panamá con la zona de hallazgo de los dientes de megalodón Un vivero de 10 millones de años del extinto tiburón megalodon ha sido encontrado en Panamá, de acuerdo con los investigadores de la Universidad de Florida que divulgan sus resultados en el último número de la revista PLoS ONE. El descubrimiento puede proporcionar nuevas pistas para conocer mejor a esta especie todavía tan enigmática.

Los científicos llegaron a la conclusión de que habían descubierto el «nido» tras encontrar 400 dientes fosilizados de tiburón en una marina panameña (que quizá alguna amiga de Facebook conozca...) que conectaba el Océano Pacífico y el Caribe durante el Mioceno. La mayoría de las piezas eran sorprendentemente pequeñas. No se trataba de una cuestión de tamaño, sino de edad.

Las zonas de cría de tiburones son muy poco conocidas, pero si además esa «guardería» tiene millones de años, el descubrimiento es sorprendente. Investigadores de la Universidad de Florida han encontrado en Panamá un antiquísimo «vivero» de 10 millones de años donde criaban los megalodon gigantes, también conocidos como «Gran diente» y considerados el tiburón más grande de todos los tiempos. La bestia podía superar los 20 metros de largo y tenía el aspecto de un enorme y pesado tiburón blanco.
«El comportamiento no se fosiliza, pero hemos sido capaces de interpretar las estrategias de protección de los tiburones extintos con sus crías», explica la autora principal del estudio, Catalina Pimiento, investigadora del Museo de Historia Natural de Florida.

El equipo recogió 400 dientes entre 2007 y 2009 en la Formación Gatún, que conectaba el Pacífico y el Caribe durante el Mioceno tardío. La mayoría de los 28 Carcharocles megalodon a los que pertenecían los dientes eran muy pequeños

Click en la imagen para ampliar este poster de dientes de megalodon
dientes del carcharocles, megalodon, en la formación Gatun de Panamá

Al principio, los investigadores creían que se trataba de piezas pequeñas de la mandíbula o a un tamaño menor de la especie, pero análisis más exhaustivos determinaron que, en realidad, la mayoría se trataba de crías, con tamaños nada desdeñables de entre 2 y 10,5 metros de longitud. Posiblemente, las madres dejaban a sus retoños en las aguas someras que cubrían Panamá antes de la formación del istmo para protegerlos de posibles predadores. Los pequeños pasaban en esta área de crianza sus primeros años.

Michael Gottfried, profesor asociado y conservador de paleontología de vertebrados en la Michigan State University Museum, ayudó a revisar el artículo de PLoS ONE.

diente de megalodon adulto "Si los dientes de Panamá descritos por Catalina y sus colaboradores en efecto, provienen de un área de cría del tiburón megalodon gigante, tienen el potencial de proporcionar una gran cantidad de información interesante sobre la paleobiología de esta enorme, pero todavía muy enigmática, especie fósil".

El Carcharocles megalodon, es una especie fósil conocida sólamente por sus dientes, de hasta veinte centímetros de longitud, y por algunas vértebras. Se ha calculado que este tiburón podía alcanzar entre quince y veinte metros de longitud total y un peso de treinta toneladas.

Recordemos que el Gran Blanco tiene un tamaño medio entre 4 y 7 metros en los machos, aunque hay indicios de que podrían llegar a los 10 metros, algunos fosiles de megalodon (únicamente dientes debido a su resistencia al paso del tiempo) indica que podrían haber existido ejemplares de megalodon de 24 metros y cincuenta toneladas.

Denominación y evolución

En 1995 se propuso trasladar la especie a un nuevo género, Carcharocles. A fecha de hoy, la cuestión no se ha resuelto del todo. Muchos paleontólogos se inclinan en la actualidad por el nombre de Carcharocles, mientras que otros (sobre todo especialistas en biología marina) mantienen su conexión con el gran tiburón blanco e incluyen a ambos animales en el género Carcharodon. Los defensores de Carcharocles opinan que el ancestro más probable del megalodon fue el Otodus obliquus del Eoceno, mientras que el tiburón blanco descendería de Isurus hastalis, el "mako de dientes anchos" del Mioceno.

mandíbula de megalodon Existe la teoría de que los megalodones adultos se alimentaban de ballenas y se extinguieron cuando los mares polares se volvieron demasiado fríos para los tiburones, permitiendo que las ballenas estuviesen a salvo de ellos durante el verano. El diente del tiburón megalodon era del tamaño de una mano y el del tiburón blanco del tamaño de un dedo.

Dos dientes de megalodonte encontrados por el HMS Challenger fueron datados para fechas tan recientes como de 10.000 a 15.000 años atrás, tiempo estimado para la deposición de la cantidad de manganeso acumulada sobre ellos. No obstante, es bastante probable que los dientes estuviesen ya fosilizados antes de que la costra de manganeso se desarrollase sobre ellos, por lo que su origen sería mucho más antiguo y no tendría nada de extraordinario.

Varios autores opinan que las estimaciones recientes para estos dientes son imprecisas y que cualquier afirmación de la existencia de Carcharodon megalodon en tiempos post-pliocénicos es simplemente errónea, basada en metodología y experimentos obsoletos. Roesch y otros recalcan el hecho de que los megalodontes eran probablemente animales costeros (como los tiburones blancos), por lo que una supervivencia en el fondo de los océanos sería extremadamente inverosímil.

megalodon, comparación tamaño con otros tiburones

Pero... ¿Existe aun el Carcharocles megalodon?

El aviador y pescador deportivo Pierre Clostermann, en su libro “Des poissons si grands” (1969), relata, sin citar sus fuentes, un suceso interesante, supuestamente acaecido en 1954: Durante una tormenta en aguas de Timor (Indonesia), el balandro australiano Rachel Cohen sufrió un violento choque. De vuelta en Adelaida, cuando se fueron a realizar reparaciones en el barco en dique seco, aparecieron incrustados en la quilla de madera, formando un semicírculo de casi dos metros de diámetro, diecisiete dientes de jaquetón de unos diez centímetros de longitud y ocho de base, a la altura del eje de la hélice, que estaba torcido.

reconstrución de las mandíbulas del Carcharocles megalodon en un Museo
Es muy frecuente que los reflejos de las hélices de los barcos atraigan a los jaquetones; el que atacó al Rachel Cohen debía de medir, de acuerdo con los ictiólogos australianos que, según Clostermann, examinaron el barco, veinticuatro metros de longitud.

La existencia actual del Carcharocles megalodon, o de otra especie de tiburón gigante, podría explicar las observaciones esporádicas, principalmente en aguas australianas y sudafricanas, de enormes tiburones blancos de más de veinte metros de longitud.

Algunos de los testigos han sido marinos o pescadores experimentados, por lo que la confusión con otras especies conocidas de tiburones, como el tiburón-ballena o el peregrino, es poco probable. Por otra parte, parece poco verosímil que un predador costero (como se supone que fue el Carcharocles megalodon) tan grande haya pasado desapercibido durante tanto tiempo.

Dado que los peces crecen durante toda su vida, esos enormes tiburones podrían ser simplemente ejemplares de jaquetón de avanzada edad; sin embargo, a diferencia de éstos, se les ha descrito como completamente blancos.

Por otra parte, se ha informado de supuestos hallazgos (sin confirmación por parte de expertos) de esqueletos y huesos de cachalotes en cuyo interior aparecían dientes de megalodonte incrustados. No obstante, las historias de este tipo se consideran simples leyendas urbanas.

Ver también: Megalodon, el tiburón gigante del Plioceno

Enlaces: Museo de Historia Natural de Florida    PLoS ONE