Madrigueras fósiles revelan un micro ecosistema resiliente tras una extinción masiva global
Un equipo internacional de científicos de Sudáfrica, Canadá, Francia y el Reino Unido ha descubierto evidencia fósil de un pequeño ecosistema que ayudó a impulsar la recuperación de los océanos de la Tierra después de una extinción masiva global.
El equipo, dirigido por la Dra. Claire Browning, investigadora asociada honoraria de la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT), encontró madrigueras fosilizadas y excrementos dejados por criaturas tan pequeñas que vivían entre granos de arena, revelando una antigua comunidad que probablemente jugó un papel crítico en la reactivación de la vida marina después de la edad de hielo del final del Ordovícico y el evento de extinción masiva. El descubrimiento está transformando la comprensión científica de la resiliencia marina temprana.
Un escaneo avanzado revela vida antigua
Utilizando microtomografía computarizada, una avanzada técnica de imágenes de rayos X que permite a los científicos visualizar el interior de las rocas en tres dimensiones, el equipo examinó rocas de lodo de 444 millones de años de antigüedad de las montañas Cederberg, Sudáfrica.
Los escaneos revelan rastros reveladores de vida, de apenas una fracción de milímetro de ancho: madrigueras y excrementos dejados por nematodos (gusanos diminutos y no segmentados) y foraminíferos (protistas unicelulares con intrincadas conchas) que vivieron en antiguos sedimentos del fondo marino.
Imagen derecha: Nieve marina fosilizada, también conocida como agregados organominerales (OMA), preservada en la facies 1. Crédito: Nature Ecology & Evolution (2025). DOI: 10.1038/s41559-025-02923-0
"Este fue un hallazgo inesperado porque las rocas de Cederberg se formaron en un lecho marino que se creía intermitentemente carente de oxígeno y tóxico para la vida", dijo la autora principal, la Dra. Browning.
"Aunque en el pasado se han encontrado algunos asombrosos fósiles en las rocas de Cedarberg, estos pertenecen a criaturas que nadaban en las aguas superficiales. No esperábamos encontrar fósiles de criaturas que vivían en el duro fondo marino, especialmente de un período inmediatamente posterior a una extinción masiva, cuando desapareció el 85 % de las especies marinas. Sorprendentemente, estas diminutas criaturas lograron soportar esas condiciones e incluso prosperar".
Implicaciones para la recuperación marina y el clima
Estos diminutos animales formaron una pequeña red alimentaria resiliente, similar a los ecosistemas que sustentan los océanos hoy en día, donde reciclan nutrientes y carbono para sustentar la vida marina en general.
Al examinar las rocas de lodo capa por capa, los investigadores descubrieron evidencia de que los pulsos de materia orgánica, producidos por el fitoplancton en las aguas superficiales iluminadas por el sol, se hundían regularmente hasta el fondo marino y alimentaban a esta comunidad oculta.
Este trabajo proporciona algunas de las primeras evidencias de que los ecosistemas del fondo marino se estabilizaron rápidamente tras un cambio catastrófico. La investigación también contribuye al debate global sobre cómo responden los ecosistemas a las perturbaciones climáticas, ofreciendo paralelismos históricos con los desafíos que enfrentan los océanos actuales.
El equipo de investigación pretende determinar hasta qué punto este diminuto ecosistema estaba extendido en los antiguos mares, tanto en Sudáfrica como más allá.
"La geología no respeta las fronteras modernas. Por ejemplo, rocas de la misma edad en Sudamérica estuvieron conectadas en el pasado con las de las montañas Cederberg y también podrían albergar evidencia oculta de nieve, polvo y meiofauna marina. Cartografiar la extensión de estos ecosistemas nos ayudará a comprender su papel más amplio en la regulación de los ciclos de carbono y nutrientes de los antiguos océanos", afirmó Browning.
Este trabajo forma parte del compromiso de la UCT con el avance de la investigación que vincula el pasado remoto de la Tierra con su futuro ambiental. Los conocimientos de este proyecto también podrían fundamentar modelos y estrategias para abordar el actual cambio climático provocado por la actividad humana.
Los hallazgos se publican en Nature Ecology & Evolution: Marine snow fuels an opportunistic small food web in the Late Ordovician Soom Shale Lagerstätte











