updated 1:06 AM CET, Dec 11, 2016

Antigua ballena atacada por tiburón

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reconstrucción esqueleto de Aegyptocetus tarfa

Marcas de dientes en un fósil revelan un ataque prehistórico

La Aegyptocetus tarfa poseía un órgano olfativo en la nariz, que no tienen las actuales ballenas

Los agudos ojos de un picapedrero italiano fueron los primeros en encontrar una nueva especie de antigua ballena 40 millones años después de que fuese depositada en una piedra.

El fósil, una nueva especie de ballena antigua que se llama Aegyptocetus tarfa, fue encontrada en un bloque de piedra caliza que se cortó para decorar un edificio italiano. El cantero se dio cuenta, después de cortar a través el bloque de piedra, que en la sección transversal había un cráneo fosilizado, y se puso en contacto con Giovanni Bianucci, un investigador de la Universidad de Pisa, para ayudar a identificarlo.

La ballena pertenece a un grupo de ballenas ancestrales a todas las ballenas modernas, incluyendo las ballenas dentadas, como los delfines y las  orcas, y la ballena azul.

Los restos también muestran las cicatrices de un ataque de tiburón, que pudieron haber llevado a la desaparición del animal.

Cráneo fósil

mapa de Egipto, Khashm el RaqabaDespués del descubrimiento del cantero en el año 2003, las seis placas de mármol que contienen los restos de la ballena fueron puestas en exhibición en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Pisa, en Italia. Más tarde, Bianucci decidió reconstruir el esqueleto de las losas. Por el espesor de los cortes fueron capaces de averiguar lo que en realidad parecía el esqueleto antes de que se recortara.

El bloque de piedra caliza que contiene el cráneo de la ballena y la parte superior del torso provenía de una cantera en Egipto. Ya que los huesos fosilizados y la piedra caliza son más o menos de la misma dureza, se desgastan en la misma proporción. Eso hace que al encontrar una forma rara, como la de un fósil típico, se descubre cómo se erosiona la piedra a su alrededor, permitiendo que el hueso fosilizado sobresalga de la roca. En la piedra caliza, el hueso fosilizado está incrustado en la roca.

placas de piedra con el cráneo de Aegyptocetus tarfa

El hallazgo es un "fósil interesante y una historia aún más interesante", dijo J.G.M. "Hans" Thewissen, un investigador que no participó en el estudio, del Northeast Ohio Medical University. "Este fósil, nos añade comprensión de la diversidad de las ballenas del Eoceno [período de alrededor de 55 millones a 35 millones de años atrás], esta es una nueva especie, y es un fósil muy bueno.

Cambio de sentido

Bianucci habló sobre el hallazgo con Philip Gingerich, un investigador de la Universidad de Michigan. Gingerich, un experto en la ballenas antiguas, dijo que la ballena habría tenido alrededor de 9 pies a 10 pies de largo (3 metros) y pesaba alrededor de 650 libras (295 kilogramos).

fósil de Aegyptocetus tarfa

A partir del cráneo fosilizado, los investigadores fueron capaces de ver de cerca la forma en que la ballena interactuaba con su entorno. Los tímpanos se endurecieron, una característica de las ballenas modernas, lo que les permite oír el océano a su alrededor. La ballena no tenía, sin embargo, la capacidad de hacer los sonidos que hacen las actuales ballenas, ya que el cráneo de la ballena antigua no mostró evidencia de modernas estructuras de toma de sonidos. La estructura de la nariz de la ballena dio a entender que, cuando estaba viva, tenía un sentido del olfato, sentido que la mayoría de las ballenas modernas ha perdido.

cráneo fósil de Aegyptocetus tarfa

"Esta es la primera vez que hemos visto una muy bonita sección que muestra que el animal aún tenía la capacidad de oler", dijo Gingerich. "Una cosa interesante es ver qué desarrollado tenía el sentido del olfato esta ballena, ya que apenas existe en las ballenas modernas".

Antiguo ataque

Lo más probable es que la ballena fuera atacada por los dientes de un antiguo tiburón. Las marcas de dientes en su caja torácica indican que podría haber sido atacada por su flanco derecho, similar a cómo los tiburones modernos atacan a sus presas. Los investigadores fueron capaces incluso de ver las estrías de los dientes en las costillas.

reconstruccioón del ataque de tiburón a Aegyptocetus tarfa

"Pensamos que el tiburón atacó por el flanco de atrás, se sabe que es cómo atacan hoy los tiburones", dijo Gingerich. "No sabemos si de eso es de lo que murió la ballena, pero es bastante probable".

Después del feroz ataque, el cadáver de la ballena quedó en el fondo del océano por bastante tiempo (probablemente meses o años). Antes de que fuera fosilizado, el cadáver atrajo percebes, que dejaron huecos en un solo lado de su cuerpo. La patas y la mitad inferior de la ballena están desaparecidos, lo que significa que podrían haber sido arrancados durante el ataque original, o desprendidos y separados del cuerpo en una fecha posterior.

El documento fue publicado el lunes (07 de noviembre) en el Journal of Vertebrate Paleontology: Aegyptocetus tarfa, n. gen. et sp. (Mammalia, Cetacea), from the middle Eocene of Egypt: clinorhynchy, olfaction, and hearing in a protocetid whale