updated 1:55 AM CET, Dec 5, 2016

Científicos encuentran el tiburón "Ford modelo T"

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evolución del tiburón

El fósil del Ozarcus mapesae tiene un estado de conservación casi tridimensional

Científicos han dado a conocer los restos fosilizados impecablemente conservados de un tiburón que vivió hace 325 millones de años con una serie de arcos de cartílago que soportaban sus branquias y mandíbulas.

Debido a que los esqueletos de los tiburones están hechos de cartílago blando, sin hueso duro, es raro encontrar algo más que rudimentarios restos fósiles de dientes y vértebras.

Encontrar un fósil de tiburón en un estado de conservación casi tridimensional, que cuenta con importantes estructuras esqueléticas, es excepcional.

Este primitivo tiburón, llamado Ozarcus mapesae, puede llevar a los científicos a replantearse la evolución del tiburón, descartando la idea de que estos animales de las profundidades se han mantenido con pocos cambios desde que aparecieron por primera vez hace un mínimo de 420 millones de años.

fósi de tiburón modelo T

"Estos animales han sido muy exitosos, estando entre los principales depredadores de los océanos de la Tierra, desde hace más de 400 millones de años", dice el paleontólogo John Maisey del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, uno de los investigadores.

"La mejor analogía a la que puedo llegar a es la siguiente: Es como comparar un Ford Modelo T con un automóvil moderno. Ambos son reconociblemente el mismo tipo de cosas pero son completamente diferentes. Bajo el capó encontramos el modelo T de los tiburones...", agrega Maisey, cuya investigación fue publicada en la revista Nature.

Esos arcos de cartílago, por ejemplo, son muy diferentes de los de los tiburones modernos, escriben los científicos. Esto sugiere que, si bien en general se ha mantenido más o menos el mismo aspecto exterior, han ocurrido cambios importantes en el tiempo que han contribuido a que los tiburones sean las máquinas de comer perfectas del mar.

Maisey dice que el Ozarcus mapesae era pequeño para los estándares de tiburones - unos 60 a 90 centímetros de largo - con relativamente grandes ojos. Nadó en las turbias aguas de un mar interior poco profundo lleno de vida incluyendo otros peces y criaturas con forma de calamar.

No es el fósil más antiguo de tiburón, pero es el más antiguo que revela toda la anatomía del esqueleto que soporta los arcos branquiales, un elemento de vital importancia de un pez.

fósil de Izarcus mapesae

Equipos sofisticados

Empleando sofisticados equipos en el Sincrotrón Europeo en Francia, los científicos usaron rayos X de alta resolución para obtener una vista detallada de la forma y la organización de los arcos y estructuras asociadas.

Encontraron que la disposición era diferente a la de los tiburones modernos, pero era muy parecida a la de los peces óseos, como el atún o el pez espada de hoy. Maisey dice que los científicos habían catalogado a los tiburones de hoy como criaturas muy primitivas, mientras que veían a los peces óseos como más avanzados.

"Los tiburones modernos no pueden considerarse más como fósiles vivientes que no evolucionaron desde su origen. Ellos realmente han evolucionado mucho en comparación con los primeros peces cartilaginosos", dice el paleontólogo Alan Pradel del Museo Americano de Historia Natural, otro de los investigadores.

Los tiburones han sido objeto de muchos otros cambios desde la época del Ozarcus mapesae, escriben los investigadores.

Sus mandíbulas ya no están firmemente unidas al cráneo, dándoles mayor libertad de morder. Especialidades en el oído interno les permiten poder oír los sonidos de muy baja frecuencia, mejorando su habilidad para cazar. Son los mejores para reemplazar los dientes. Y ha habido cambios en sus escamas, entre otras cosas.

"Hay un montón de maneras en que los tiburones modernos están muy altamente evolucionados y diferentes del Modelo T", dice Maisey.

El nombre del género del tiburón, Ozarcus, proviene de la región de la montaña de Ozark donde fue encontrado. Su nombre de especie, mapesae, honra al científico de la Universidad de Ohio Gene Mapes, quien lo encontró.

Artículo científico: A Palaeozoic shark with osteichthyan-like branchial arches