updated 1:27 PM CET, Dec 7, 2016

Desenterrado antiguo monstruo marino con un cerebro muy bien preservado

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fósil de Lyrarapax unguispinus

El Lyrarapax unguispinus vivió hacer 520 millones de años durante el periodo Cámbrico

Ha sido desenterrado en China un monstruo marino espectacularmente bien preservado que una vez vivió en los océanos durante el período Cámbrico.

La criatura, de 520 millones de años de edad, uno de los primeros depredadores de su época, lucía ojos compuestos, armadura corporal y dos pinzas de punta para agarrar presas.

Los fósiles de la nueva especie estaban tan bien conservados que están todavía claramente definidos el sistema nervioso y las partes del cerebro.

Explosión del Cámbrico

Antes del período Cámbrico, que duró entre hace 543 y 493 millones de años, la vida se parecía más a las algas simples y criaturas como medusas estacionarias, pero durante la explosión del Cámbrico, un período de rápida evolución de la biodiversidad, aparecieron criaturas marinas con ojos compuestos, patas articuladas y exoesqueletos duros.

El período también vio el surgimiento de un grupo icónico de criaturas conocidas como anomalocarídidos o anomalocáridos (Anomalocarididae) ("gambas extrañas"). Estos antiguos monstruos marinos fueron los principales depredadores de los mares del Cámbrico y lucían una armadura de hoja y una boca en forma de cono hecha de placas concéntricas. Algunas de las más grandes de estas extrañas criaturas podían crecer hasta 6 pies (1,8 metros) de largo.

Pero la mayoría de los especímenes anomalocarídidos ​​encontrados por los paleontólogos estaban mal conservados, por lo que es difícil saber con precisión cuál es su lugar en el árbol de la vida, dijo el coautor del estudio Peiyun Cong, un investigador de la Universidad de Yunnan en China.

Algunos científicos pensaban que los anomalocarídidos pertenecían a un grupo que se separó antes que el ancestro común más reciente de todos los artrópodos vivos, mientras que otros pensaban que los animales eran parte de un grupo llamado chelicerates que incluye arañas y escorpiones. Y otros pensaban que los anomalocarídidos habían convergido sobre características similares a las de los artrópodos modernos, pero no evolucionaron de un mismo linaje, dijo Cong.

Lyrarapax unguispinus y gusano de terciopelo

Una especie recién descubierta de criaturas del Cámbrico, nombrada Lyrarapax unguispinus (a la derecha), muestra algunas similitudes en su sistema nervioso a un grupo de hoy en día conocido como gusanos de terciopelo (que se muestra a la izquierda). En tanto, los nervios de los apéndices frontales enlazan a los ganglios delante del nervio óptico y se conectan a la masa principal del cerebro en frente de la boca. (En lugar de antenas, la antigua criatura tenía dos pinzas como garras). Crédito: Nicholas Strausfeld

Especímenes bien conservados

En los últimos años, los investigadores desenterraron tres especímenes espectacularmente preservados de una nueva especie de anomalocarídido ​​en sedimentos fósiles en China. Los sedimentos habían congelado estas criaturas en el tiempo de manera tan perfecta que todavía eran visibles todo el sistema nervioso, así como el intestino y algunos músculos.

La criatura, llamada Lyrarapax unguispinus, tenía cerca de 6 pulgadas (15 centímetros) de largo.

"Los tres ejemplares conocidos representan estados inmaduros de los animales, por lo que podrían ser más grande", dijo Cong.

El L. unguispinus tenía una cola que parecía un poco a la de una langosta y dos pinzas gigantes para agarrar presas. A medida que crecía, la criatura mudaba, despojándose de su cutícula externa.

Parientes más cercanos

Sobre la base de su cerebro, que carece de algunas de las características que se encuentran en los chelicerates, la criatura probablemente comparte más similitudes con un grupo conocido como los gusanos de terciopelo, dijo Cong.

Sin embargo, los nuevos resultados no pueden determinar con precisión en qué parte del árbol de la vida van estos antiguos monstruos marinos, dijo Cong.

Pero sin importar a qué grupo pertenecían, a finales de la Era Paleozoica, hace unos 251 millones años, los últimos anomalocarídidos se extinguieron, dijo Cong.

Artículo científico: Brain structure resolves the segmental affinity of anomalocaridid appendages