updated 3:21 PM CET, Dec 9, 2016

Guiyu oneiros: Viejo pez secreto

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

guiyu-oneiros-pez-secreto.jpg

Fósil completo más antiguo de un pez primitivo: El pez secreto y onírico

Los fósiles de peces oseos, pista para encontrar el origen de los vertebrados

Secretos con los que revelará el hallazgo de un fósil intacto de pez óseo (Guiyu Oneiros) de hace unos 419 millones de años y que podría situar los  orígenes de los vertebrados modernos en el Silúrico superior (época Ludlow), en la escala geológica del tiempo el periodo precedente al Devónico (entre 416 y 359 millones de años atrás), según ha revelado un artículo publicado en la edición de hoy jueves de la revista científica británica Nature.

fósil del guiyu oneiros, pez secretoA inicios de mayo 2008 el científico chino del Instituto de  Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia de Ciencias de China, Zhu Min, descubrió junto a su equipo de investigadores un fósil de pez óseo que constituye el ejemplar de pez mandibulado completo más antiguo jamás hallado.

El descubrimiento de ese valioso vestigio casi entero
(conserva todas sus partes salvo la aleta caudal), preservado y protegido por piedra caliza de 418 millones de años de antigüedad, se produjo en Qujin, en la provincia suroccidental china de Yunnan.

El fósil, bautizado "Guiyu Oneiros", que significa "pez secreto y onírico",
único ejemplar de su género y de su especie, exhibe la anatomía esquelética de un pequeño sarcopterigio, o pez de aleta lobulada, de 33 centímetros de largo.

Guiyu Oneiros ayudará a comprender el origen y la separación  evolutiva de los osteíctios (peces óseos y tetrápodos), puesto que presenta un mosaico de caracterásticas de los mandibulados,  rellenando la laguna morfológica entre los osteíctios y los condrictios (peces cartilaginosos), como los tiburones y las rayas, que representan el 98 y el 2 por ciento del total de mandibulados, respectivamente, explicó Zhu.

Dice el paleontólogo Michael Coates, de la Universidad de Chicago, que, "como norma, los fósiles más antiguos de grupos vivos suelen encontrarse en muy mal estado, y tales fragmentos se prestan a interpretaciones contenciosas". Por eso hallar un ejemplar completo, o casi completo, es siempre una novedad con importantes repercusiones.

La temprana divergencia de los vertebrados mandibulados y los orígenes de los osteíctios desempeñan un papel muy importante en la historia de la evolución de los vertebrados.

"El hallazgo de este fósil traslada una serie entera de bifurcaciones en la evolución de los mandibulados del Devónico al Silúrico. Guiyu Oneiros también apunta a que una parte importante de la evolución de los vertebrados sigue sin conocerse" señaló Coates.


Guiyu oneiros también acaba de superar al anterior ejemplar de pez óseo completo más antiguo, Dialipina salgueiroensis, ocho millones de años más joven, y se ha convertido también en el miembro más viejo del linaje de los peces óseos superiores o propiamente dichos, si bien no es basal (primitivo).

fósil del Guiyu oneiros, comparación artística

"El principal valor del hallazgo es, desde luego, la excepcional conservación del fósil para lo antiguo que es", explica Héctor Botella, de la Universidad de Valencia.

El fósil fue hallado en la formación de Kuanti en un yacimiento rico en fauna marina silúrica en Yunnan (provincia que, por cierto, cuenta con el principal lagerstätte -yacimiento de gran calidad por su diversidad y excelente estado de conservación- de los primeros animales que poblaron los mares de la Tierra hace cerca de 600 millones de años, en el Cámbrico).


La comparación con otros tres ejemplares fragmentados de peces primitivos posteriores en el tiempo ha permitido a los investigadores colocar al nuevo pez en el complejo puzzle filogenético, aún lleno de agujeros. De hecho, el hallazgo de Guiyu oneiros ha sido para el árbol geneaológico de los peces primitivos lo que es para un juez un importante testigo presencial.

ligulalepisEl fósil, con su anatomía prácticamente intacta, y gracias a la comparación con sus compañeros óseos "Psarolepis", "Naxilepis" y "Ligulalepis", ha sido colocado cerca (poco después) de los inicios de una importante divergencia evolutiva: la de la separación entre actinopterigios y sarcopterigios, que a la luz de 'Guiyu' ha sido datada como aproximadamente contemporánea al pez, es decir, no más tarde de hace 419 millones de años.

Guiyu oneiros es, pues, un sarcopterigio basal. Actinopterigios y sarcopterigios son las dos clases que componen a los peces óseos (los primeros surgen a partir de los segundos), que a su vez pertenecen a los peces mandibulados. Esta divergencia fue crucial en la historia evolutiva, ya que de los peces óseos ha surgido el 98% de los vertebrados vivos, incluidos los humanos.

Serán los sarcopterigios los que darán lugar a los tetrápodos; "peces" evolucionados que convirtieron sus aletas en patas y saltaron a la tierra para dar paso, mucho más tarde, a todos los mamíferos.

Como sarcopterigio basal (primitivo), Guiyu onerios comparte rasgos con otros sarcopterigios y con los actinopterigios. "Es esperable que comparta rasgos con otros grupos basales, porque están muy cerca evolutivamente", añade Héctor Botella.

psarolepis
Científicos europeos comenzaron a investigar los peces óseos del Silúrico (entre 443 y 416 millones de años atrás) hace unas cuatro décadas, pero solamente hallaron fósiles fragmentados como escamas y restos de aletas, que no eran lo suficientemente adecuados para reconstruir las características completas de los antepasados de los osteíctos.

A comienzos de este siglo, estos científicos intensificaron sus esfuerzos por encontrar vestigios de peces óseos y la revista Nature informó del descubrimiento de dos fósiles incompletos de mandíbulas de pez en 2007.

Aun así, sigue habiendo muchas incógnitas acerca de los osteíctos del Silúrico, que podrían ser resueltas gracias al hallazgo de Guiyu Oneiros, indicó Zhu, que ofrece evidencia de que la evolución de los osteíctos puede trazarse hasta el citado periodo.

El nuevo pez presenta, en palabras de los autores del estudio, "un mosaico" de características de los distintos peces mandibulados a los que pertenecen los óseos. Esta combinación de rasgos arroja nueva luz sobre los orígenes de los peces óseos y confirma las sospechas derivadas de fósiles fragmentados.

"El descubrimiento de Guiyu oneiros ofrece una restauración completa de un pez primitivo con un mosaico de características de los gnatóstomos [peces mandibulados]", escriben los autores

Enlaces: Nature

Crédito fotos: Nature, Brian Choo/Museu Victoria