Un nuevo análisis de su preciado botín revela lo lejos que viajaban para conseguirla
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En las galerías de arqueología del Museo de Yorkshire, un increíble collar vikingo de plata ocupa un lugar destacado. El collar está compuesto por cuatro cuerdas de varillas retorcidas soldadas a percusor en cada extremo, cuyos terminales se estrechan hasta convertirse en ganchos con forma de S para sujetarlo detrás del cuello. Con un peso de más de medio kilo, constituye una declaración poco sutil sobre la riqueza y el estatus de su propietario vikingo hace unos 1.100 años.















