Se dice que la estructura estaba revestida de ladrillo e impermeabilizada con betún
Más de dos mil años antes de que los modernos ingenieros perforaran túneles bajo ríos y mares, los escritores antiguos hablaban de un asombroso pasaje oculto bajo las aguas del Éufrates.
Según estos relatos, un túnel revestido de ladrillos discurría bajo el río en Babilonia, uniendo las dos mitades de la ciudad y permitiendo a la gente cruzar bajo la corriente sin ser vista.
Si la historia es cierta, el túnel del Éufrates podría haber sido el primer túnel submarino del mundo, una proeza de la ingeniería adelantada a su tiempo.
Sin embargo, nunca se ha encontrado rastro de la estructura, lo que lleva a los historiadores a preguntarse si se trató de una auténtica maravilla de la ingeniería antigua o de otra de las leyendas que perduran en la historia.
Según relatos antiguos, un túnel discurría bajo el río Éufrates en la ciudad de Babilonia, conectando sus secciones oriental y occidental. Se dice que la estructura estaba revestida de ladrillo e impermeabilizada con betún, una sustancia derivada del petróleo que se utilizaba ampliamente en Mesopotamia para la construcción y la impermeabilización.
El proyecto se atribuye más comúnmente a la legendaria reina Semíramis, aunque algunas versiones de la historia se lo atribuyen a otra reina babilónica.
Imagen: Los babilonios excavaron un túnel de 914 metros de largo bajo el río Éufrates alrededor del año 2180 a. C. Se presume que el túnel era utilizado tanto por carros como por peatones y conectaba el palacio real con un importante templo en la orilla opuesta (la imagen no se corresponde con el real).
Los escritores de la antigüedad afirmaban que el túnel permitía a las personas cruzar por debajo del río sin depender de barcos ni puentes, proporcionando una ruta segura y conveniente entre las dos mitades de la ciudad. Si estas descripciones son exactas, el túnel del Éufrates representaría uno de los logros de ingeniería más ambiciosos del mundo antiguo.
Las principales descripciones del túnel provienen de autores clásicos como Diodoro Sículo (siglo I a. C.) y Filóstrato (siglo III d. C.). Escritos siglos después de la supuesta construcción del túnel, estos autores describieron Babilonia como una ciudad repleta de monumentos y extraordinarias obras de ingeniería.
Diodoro, en particular, relató la existencia de un paso subterráneo bajo el Éufrates, describiendo cómo fue desviado temporalmente el río durante la construcción para que los trabajadores pudieran excavar y construir el túnel. Una vez finalizada su construcción, el río fue supuestamente devuelto a su cauce original, dejando el túnel oculto bajo el agua. El túnel medía 3,6 metros de alto y 4,6 metros de ancho. En cada extremo del túnel se encontraban dos enormes puertas de bronce.
Estos relatos han fascinado a los historiadores durante siglos, pero también plantean importantes interrogantes sobre su fiabilidad.
Imagen: Mapa de Babilonia en la época helenística, pero desarrollado básicamente durante el reinado de Hammurabi, que muestra el puente sobre el Éufrates, las nueve puertas de las murallas de la ciudad y los templos.
A pesar de las extensas excavaciones arqueológicas realizadas en Babilonia, nunca se han descubierto restos físicos del túnel del Éufrates. Los arqueólogos han desenterrado murallas, palacios, templos e innumerables objetos, pero no ha aparecido ningún rastro del túnel en sí.
Esta ausencia de pruebas no demuestra necesariamente que el túnel nunca existió. A lo largo de miles de años, los cambios en el curso del río, las inundaciones, la erosión y la actividad humana podrían haber destruido o sepultado cualquier vestigio. Sin embargo, la falta de confirmación arqueológica implica que la existencia del túnel no puede considerarse probada.
Otro desafío reside en la naturaleza de las fuentes escritas. Los autores que describieron el túnel vivieron mucho después de la época en que supuestamente se construyó. Sus relatos se basaban en antiguas tradiciones, más que en la observación directa, lo que dificulta distinguir entre hechos históricos y leyendas.
La figura más asociada al túnel, Semíramis, ocupa un lugar singular entre la historia y la mitología. Probablemente se inspiró en Shammuramat, una reina asiria real que vivió en el siglo IX a. C. Sin embargo, con el tiempo, las historias sobre ella se volvieron cada vez más extravagantes.
Imagen: Semiramis supervisando la construcción de Babilonia. Pintura de Edgar Degas (1834-1917)
Las antiguas leyendas atribuyen a Semíramis la fundación de ciudades, la conquista de vastos territorios y la construcción de obras monumentales en todo el Cercano Oriente. Muchos historiadores creen que numerosos proyectos de ingeniería que se le atribuyen fueron inventos posteriores o exageraciones destinadas a realzar su legendario estatus. Por consiguiente, la conexión entre Semíramis y el túnel del Éufrates suele verse con recelo.
Aunque no existen pruebas directas, la idea de un túnel de este tipo no es del todo descabellada. Las civilizaciones de Mesopotamia poseían impresionantes capacidades de ingeniería. Construyeron extensas redes de canales, sistemas de irrigación, terraplenes y grandes estructuras de ladrillo. Babilonia, por su parte, era famosa por su sofisticada planificación urbana y sus obras hidráulicas.
Imagen derecha: Vista de los jardines de Semíramis, Description de L'Universe (Alain Manesson Mallet, 1683)
Los constructores de la antigüedad conocían técnicas para desviar ríos, controlar el caudal y construir estructuras impermeables con betún. En teoría, estas habilidades podrían haber hecho posible la construcción de un túnel fluvial, aunque habría sido una tarea extraordinariamente compleja para la época.
Aún no se sabe con certeza si el túnel descrito en las fuentes antiguas refleja con exactitud una estructura real, un pasaje más pequeño que fue embellecido posteriormente o una creación puramente legendaria. En muchos sentidos, el estatus del túnel se asemeja al de los Jardines Colgantes de Babilonia, otra célebre maravilla conocida principalmente a través de descripciones antiguas más que por evidencia arqueológica definitiva.
Referencias:
• Euphrates Tunnel. Wikipedia
• What Can We Learn From The First Ever Major Tunnel Project?. TVVS














