updated 6:17 PM CET, Dec 8, 2016

Encuentran la cueva de la "Isla de los Delfines Azules"

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
La mujer solitaria de la isla de San Nicolás, California

La fascinante historia de la Mujer Solitaria de la isla de San Nicolás

De la etnia Nicoleno, vivió sola durante 18 años en una pequeña isla de la costa de California

Arqueólogos podrían haber encontrado finalmente la cueva de la Mujer Solitaria de la isla de San Nicolás, cuya solitaria estancia de 18 años en una pequeña isla frente a la costa de California inspiró el clásico infantil "La isla de los delfines azules".

La Isla de los Delfines"La cueva había sido completamente enterrada bajo varios metros de arena. Es bastante grande y habría hecho una casa muy cómoda, especialmente para las inclemencias del tiempo", dijo el arqueólogo de la Armada Steven Schwartz en el California Islands Symposium, celebrado la semana pasada en Ventura.

Es uno de los personajes más famosos asociados con las islas del Canal, la única mujer que pertenecía a los Nicoleno, una tribu de nativos americanos que vivían en la remota isla de San Nicolás en la costa sur de California.

La tribu fue diezmada en 1814 por cazadores de nutrias marinas de Alaska. En 1835, vivían en la isla menos de una docena de nicolenos. En ese momento, la Misión de Santa Bárbara organizó una operación de rescate que llevó a la parte continental a todos los nicolenos menos a la Mujer Solitaria.

La explicación más probable para el abandono es que una tripulación aterrorizada, atrapada por una tormenta, volvió hacia el continente con la goleta de rescate, llamada "Peor es Nada", sin contar bien a los habitantes.

La mujer vivió sola en la isla hasta que un pescador y cazador de nutrias marinas la encontró en 1853 y la llevó a la Misión de Santa Bárbara.

"Ella fue encontrada en un recinto en forma de choza en el extremo oeste de la isla, pero se cree que vivió en una cueva durante la mayor parte de sus 18 años de aislamiento", dijo Schwartz, quien ha estado investigando en la isla desde hace más de 20 años.

Puesto que ahora no hay ninguna cueva conocida como morada en la pequeña isla - que ahora es una base de la Marina - el arqueólogo concluyó que la caverna se derrumbó y debió haber sido enterrada.

La búsqueda tomó un nuevo giro hace poco, cuando Schwartz obtuvo un documento único: un mapa de la isla de una encuesta del gobierno, que data de 1879, y que señalaba una "Cueva del Indio", en la costa suroeste.

Una excavación preliminar reveló una cueva que tiene por lo menos 75 pies de largo y 10 pies de alto (23x10 metros).

cueva de la Mujer Solitaria, de la isla de San Nicolás

Según Schwartz, el radar puede mostrar una capa de reliquias de la época de la Mujer Solitaria - "tal vez incluso las marcas que se dice hizo en las paredes".

Otra prueba de esta especie de Robinson Crusoe luchando por la subsistencia surgió hace dos años de un acantilado en la costa norte de la isla en forma de dos cajas de madera roja.

isla de San Nicolás, CaliforniaContenían más de 200 objetos, incluyendo conchas, instrumentos de hueso, puntas de arpones, anzuelos de hueso y hasta una pipa de fumar.

Puede que nunca se sepa quién dejó las cajas, pero "es por lo menos una hipótesis razonable" de que eran de la Mujer Solitaria, dijo el arqueólogo Jon M. Erlandson de Universidad de Oregón.

Aunque la Mujer Solitaria logró sobrevivir sola durante 18 años en la pequeña isla salvaje, no duró mucho cuando volvió a la "civilización" a una edad de más de 50 años.

Ella murió de disentería sólo siete semanas después de su llegada a la Misión de Santa Bárbara, incapaz de comunicarse, pero totalmente fascinada por la nueva vida que estaba descubriendo.

De hecho, su gran afición por los alimentos como el maíz verde, las verduras y frutas frescas, fue probablemente la causa de su fatal enfermedad.

En su lecho de muerte, la Mujer Solitaria fue bautizada y llamada Juana María (su nombre indio no fue conocido).

Todas sus posesiones personales, incluyendo las herramientas de hueso que se había traído de San Nicolas Island, pasaron a formar parte de las colecciones de la Academia de Ciencias de California, pero fueron destruidas en el terremoto y el fuego de 1906 de San Francisco.