impacto del asteroide de Chicxulub

Evolución después del impacto del asteroide de Chicxulub

El evento de impacto que formó el cráter Chicxulub (Península de Yucatán, México) causó hace 66 millones de años la extinción del 75% de las especies en la Tierra, incluidos los dinosaurios no aviarios.

Un lugar que no experimentó mucha extinción fueron las profundidades marinas, ya que los organismos que viven en el abismo sobrevivieron al evento de extinción masiva con solo algunos cambios en la estructura de la comunidad.

Nueva evidencia de la Expedición 364 del Programa Internacional de Descubrimiento de los Océanos (IODP) de rastros de fósiles de organismos excavadores que vivieron en el fondo marino del Cráter Chicxulub, que comenzó unos años después del impacto, muestra cuán rápida fue la recuperación del ecosistema del fondo marino, con el establecimiento de una comunidad bien desarrollada en niveles dentro de los 700.000 años después del evento.

En abril y mayo de 2016, un equipo de científicos internacionales perforó el cráter de impacto Chicxulub. Esta expedición conjunta, organizada por el Programa Internacional Ocean Discovery (IODP) y el Programa Internacional Continental de Perforación Científica (ICDP) recuperó un conjunto extendido de núcleos de roca de sincronización y post-impacto, lo que permitió estudiar los efectos del impacto en la vida y su recuperación después del evento de extinción masiva.

el cráter de Chicxulub bajo el mar

Imagen: Un bosquejo del cráter Chicxulub bajo el mar con el fondo marino profundo que muestra los diferentes tipos de bioturbaciones observadas (Ichnogenera), con fotos de los núcleos estudiados.

El evento del Final del Cretácico (K-Pg) se ha estudiado profusamente y su efecto sobre la biota es relativamente conocido. Sin embargo, es poco conocido el efecto de estos cambios en la comunidad macrobéntica, la comunidad de organismos que viven en el fondo marino y que no dejan fósiles corporales.

Los investigadores concluyeron que la diversidad y la abundancia de fósiles traza respondieron principalmente a las variaciones en el flujo de materia orgánica (es decir, alimentos) que se hundió en el fondo marino durante el Paleoceno temprano.

Los efectos a escala local y regional del impacto K-Pg incluyeron terremotos de magnitud 10-11, que causaron deslizamientos de tierra continentales y marinos, tsunamis de cientos de metros de altura que barrieron más de 300 km en tierra, ondas de choque y explosiones de aire, y la ignición de incendios forestales.

Los fenómenos globales incluyeron lluvia ácida, inyección de aerosoles, polvo y hollín a la atmósfera, enfriamiento breve e intenso seguido de un ligero calentamiento y destrucción de la capa de ozono estratosférico, seguido de un efecto invernadero a más largo plazo.

examinando el núcleo del K-PgImagen derecha: El autor principal Francisco J. Rodríguez-Tovar en Bremen, Alemania, trabajando con el núcleo K-Pg de la Expedition 364 del IODP.

Los eventos de extinción masiva han marcado los últimos 500 millones de años de la historia de la Tierra, y estudiarlos ayuda a los geocientíficos a comprender cómo responden los organismos al estrés en su entorno y cómo se recuperan los ecosistemas de la pérdida de biodiversidad. Aunque la extinción en masa del K-Pg fue causada por el impacto de un asteroide, las anteriores fueron causadas por procesos más lentos, como el volcanismo masivo, que causó la acidificación y la desoxigenación de los océanos y tuvo efectos ambientales que duraron millones de años.

Al comparar el registro del K-Pg con eventos anteriores como el final de la extinción masiva del Pérmico (la llamada 'Gran Mortandad' cuando se extinguió el 90% de la vida en la Tierra), los geocientíficos pueden determinar cómo afectan la vida los diferentes cambios ambientales. Existen patrones generales de recuperación similares después de ambos eventos con distintas fases de estabilización y diversificación, pero con marcos de tiempo muy diferentes.

La recuperación inicial después del K-Pg, incluso en la zona cero del impacto, duró solo unos pocos años. Esta misma fase duró decenas de miles de años después del final de la extinción masiva del Pérmico. La recuperación general de los organismos excavadores del fondo marino después del K-Pg tomó ~ 700.000 años, pero tomó varios millones de años después del final del Pérmico.

Artículo científico: Rapid macrobenthic diversification and stabilization after the end-Cretaceous mass extinction event

 
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