Permite que las telas procesen información como una computadora
Científicos liderados por un equipo de la Universidad de Fudan en Shanghái han creado un nuevo chip de fibra flexible, tan fino como un cabello humano. Este desarrollo podría marcar el comienzo de una nueva generación de wearables (tecnología ponible o vestible) aún más inteligentes para diversas aplicaciones, como la monitorización de la salud y la ropa interactiva.
No importa cuán sofisticada sea la actual generación de ropa electrónica portátil, aún tienen funciones limitadas y no pueden realizar tareas complejas por sí solas. Esto se debe a que carecen de circuitos de procesamiento de información dentro de las fibras, lo que les permitiría manejar datos y tomar decisiones sin estar conectados a chips externos.
Inspiración en el sushi
Los chips tradicionales suelen ser rígidos y quebradizos, lo que dificulta su doblado y las hace poco prácticas para dispositivos portátiles. Para crear sus nuevos chips, el equipo se inspiró en el proceso de elaboración de los rollos de sushi, como detallan en un nuevo artículo científico.
En lugar de construir la electrónica sobre la lámina, como en los chips tradicionales, el equipo colocó los circuitos sobre una lámina muy delgada y elástica. Durante este proceso, también añadieron una capa protectora de polímero para aumentar la resiliencia del chip.
Vídeo: Funcionamiento independiente de un FIC (circuito integrado de fibra) sin unidades de control externas. Crédito: Nature (2026). DOI: 10.1038/s41586-025-09974-0
A continuación, los investigadores enrollaron la lámina en una espiral compacta de varias capas, como un rollo de sushi. Esto les permitió colocar 100.000 transistores por centímetro en un espacio diminuto sin que los circuitos se rompieran ni se desconectaran. El chip de fibra se selló para conservar la electrónica en su interior.
En las pruebas, la fibra demostró ser increíblemente duradera. Funcionaba perfectamente incluso tras ser atropellada por un camión contenedor de 15,6 toneladas. Además, sobrevivió a 100.000 dobleces, con un estiramiento de más del 30 % y 100.000 ciclos de roce. Además, es resistente y se adapta a la longitud.
Según el equipo, si bien un segmento corto puede alimentar sensores básicos, una hebra de un metro contiene suficientes transistores para igualar la potencia de un chip de computadora estándar.
Un futuro portátil
Debido a que estas fibras son circuitos cerrados que contienen energía, sensores y procesadores en una sola cadena, pueden funcionar como sistemas inteligentes independientes sin ningún hardware externo.
"Nuestros circuitos integrados de fibra cierran la brecha entre los wearables flexibles y los sistemas verdaderamente inteligentes, permitiendo nuevas formas para que las personas interactúen con la electrónica", escribió Huisheng Peng, coautor del artículo.
Entre las posibles aplicaciones de esta nueva tecnología de fibra se incluyen dispositivos portátiles para monitorear la salud y ropa interactiva que puede rastrear los movimientos del cuerpo o mostrar información digital. Incluso podrían utilizarse para cirugías remotas, con médicos que usarían guantes con estas fibras para proporcionar retroalimentación háptica. Esto les permitiría sentir la textura y la resistencia de los tejidos y órganos como si estuvieran físicamente presentes.
La investigación se ha publicado en la revista Nature: Fibre integrated circuits by a multilayered spiral architecture











