Prueban si la irradiación gamma disminuye el contenido de vitamina D en el pescado
Científicos de la Universidad Internacional de Florida (FIU) han identificado una prometedora forma de transportar pescado de forma segura a largas distancias sin que pierda la vital vitamina D, utilizando un método que ya se aplica ampliamente para conservar otros alimentos: la irradiación gamma.
Los pescados grasos son una fuente importante de vitamina D, que favorece la salud ósea, fortalece el sistema inmunitario y reduce la inflamación. Debido a su alta demanda a nivel mundial, el transporte de estos pescados a largas distancias aumenta el riesgo de contaminación bacteriana.
La irradiación gamma, que elimina las bacterias sin alterar el sabor ni el valor nutricional, se utiliza ampliamente en la industria alimentaria, pero rara vez se aplica al pescado. Una pregunta clave es: ¿Disminuye la irradiación el contenido de vitamina D en el pescado?
Para averiguarlo, los investigadores analizaron salmón y trucha. Su estudio reveló que la vitamina D en la trucha se mantuvo significativamente más estable durante la irradiación que en el salmón. Esta diferencia podría deberse a variaciones en el contenido de grasa y agua, lo que abre nuevas posibilidades para prolongar la vida útil de forma segura.
Imagen derecha: El logotipo Radura, usado para marcar aquellos alimentos que han sido tratados mediante irradiaciones.
"Estamos buscando maneras de hacer que los alimentos nutritivos sean más seguros y accesibles sin sacrificar sus beneficios para la salud", dijo Anthony DeCaprio, coautor del estudio y director del Laboratorio de Toxicología Forense y Analítica del Centro Global de Justicia y Ciencias Forenses de la FIU, quien realizó los análisis. "Esto nos acerca un paso más a lograr ambas cosas".
DeCaprio colaboró con los investigadores Robert Smith y Jessica Brown de la Universidad Nova Southeastern. El equipo de investigación recolectó y procesó muestras de pescado para la extracción de vitamina D antes de enviarlas a la FIU para su análisis mediante espectrometría de masas, una técnica que identifica y mide compuestos analizando su "huella molecular".
Si bien los resultados son preliminares, representan un paso alentador hacia la obtención de la aprobación del Departamento de Agricultura y de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos para este método en peces.
DeCaprio afirmó que la investigación podría ampliarse a otras especies y compuestos, incluidos los ácidos grasos.
Dado que los primeros resultados muestran que la trucha es muy resistente a la pérdida de vitamina D, estos hallazgos podrían ayudar a la industria alimentaria a adoptar técnicas de conservación que satisfagan la demanda mundial sin sacrificar la calidad nutricional.
Los investigadores están buscando financiación adicional para examinar cómo el contenido de grasa y agua afecta a la estabilidad de la vitamina D en diferentes especies de peces.
El estudio se ha publicado en PLOS ONE: The effect of gamma irradiation on the stability of vitamin D in select finfish species











