updated 8:41 PM CEST, Sep 27, 2016

Mezclan secreciones de peces con conchas de camarones para hacer un súper protector solar

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protector solar de pescado

El quitosano es un polímero soluble que se encuentra en las conchas de camarones y otros crustáceos

Un material hecho de sustancias químicas en las algas, la mucosidad de peces y conchas de camarones pronto podría ser una opción para aquellos que buscan un protector solar natural.

Algunas especies de algas, bacterias y peces que pasan mucho tiempo en el sol han evolucionado escudos solares que absorban los rayos ultra violeta (UV) que dañan el ADN con la luz del sol. Estos productos químicos, conocidos como aminoácidos micosporina, se han convertido ahora en un material que puede ser aplicado como un protector solar para la piel, así como objetos tales como muebles al aire libre que están en riesgo de daño por UV.

Además de ser potencialmente un absorbente de UV más eficaz que los filtros solares convencionales, esta alternativa natural es biodegradable y algunos de sus ingredientes podrían ser rescatados de los residuos de alimentos.

Vicente Bulone del Centro Universitario AlbaNova en Estocolmo, Suecia, y colegas de la Universidad del País Vasco en Leioa, España, reaccionaron los aminoácidos con un producto químico denominado quitosano, que se encuentra en las conchas de camarones y otros crustáceos. A diferencia de los aminoácidos, el quitosano es un polímero soluble que puede ser fácilmente aplicado a la piel y ha sido investigado como un tratamiento del acné y por sus propiedades de curación de heridas.

Los ensayos van a las mil maravillas

El quitosano actuó como una base química en la que se adjuntaron los aminoácidos. La sustancia resultante fue tan eficaz en la absorción de la luz UV como los aminoácidos originales. Bulone dice que atribuían sólo a 1/30 de los aminoácidos que pudiera tener, y el material absorbió tanto espectros UV, UVA y UVB, como hacen algunos protectores solares comerciales.

En otras pruebas, el equipo demostró que mantiene su absorción de UV después de 12 horas a temperaturas de hasta 80ºC, lo que sugiere que podría ser útil como recubrimiento para cosas tales como muebles de exterior que están expuestos constantemente a altas temperaturas.

El trabajo preliminar sobre células en la piel de ratón sugiere que el protector solar de pescado no es tóxico, pero se requiere más trabajo antes de que esté listo para los ensayos en humanos. Una cosa que no será un problema es el olor. Bulone aseguró que la aplicación no te dejará oliendo como una fuente de marisco. "Una vez que se hayan purificado las moléculas, no huelen nada, lo prometo".

Artículo científico: Exploiting Mycosporines as Natural Molecular Sunscreens for the Fabrication of UV-Absorbing Green Materials