La lluvia está asociada más fuertemente con las muertes que el viento
Los ciclones tropicales —también conocidos como huracanes, tifones o tormentas, según su ubicación e intensidad— se encuentran entre los desastres climáticos más destructivos y costosos del mundo.
Sus impactos físicos directos, como lesiones y ahogamientos, son bien conocidos.
Pero ¿Qué ocurre con los efectos en la salud a largo plazo durante los días y semanas posteriores a un ciclón? Cuando los sistemas sanitarios se ven afectados y surgen otros problemas, ¿Qué sucede después?
Un equipo de médicos de la Universidad de Monash analizó 14,8 millones de muertes en 1.356 comunidades de todo el mundo que sufrieron 217 ciclones tropicales en total.
En su artículo científico muestran en qué y en quiénes debemos centrarnos si queremos evitar que más personas mueran tras estos devastadores sucesos.
Imagen: Helene y otras tormentas descargaron 40 billones de galones de lluvia sobre el Sur de Estados Unidos
¿Por qué nos interesa esto?
Cada año los ciclones tropicales afectan a más de 20 millones de personas y causan daños por valor de unos 51.500 millones de dólares estadounidenses en todo el mundo.
En los últimos años, estos ciclones se han vuelto más fuertes y duraderos. Se prevé que su intensidad aumente con el calentamiento global.
Además de querer conocer los efectos más amplios de los ciclones tropicales en la salud, el equipo quería averiguar cómo difieren estos entre países y territorios.
Por ejemplo, ¿Cómo difieren los efectos en la salud a nivel general en países como Australia, que suelen experimentar menos ciclones, en comparación con las "zonas calientes" de ciclones, como las del este y sureste de Asia o la costa este de Estados Unidos?
Comprender estas diferencias es importante dada la evolución del comportamiento de los ciclones tropicales en un clima cambiante. Esto puede implicar un mayor riesgo en regiones históricamente menos afectadas.
El equipo de investigación recopiló datos de 1.356 comunidades de Australia, Brasil, Canadá, Corea del Sur, México, Nueva Zelanda, Filipinas, Taiwán y Tailandia entre 2000 y 2019.
Imagen: Distribución geográfica de las comunidades en los nueve países o territorios estudiados que registraron al menos un día de ciclón tropical durante el período de estudio (n=251), junto con el número de días de ciclón tropical por década. Wenzhong Huang et al
Luego combinó los registros de mortalidad con modelos de patrones de viento y lluvia para cada ciclón. Esto les permitió evaluar la relación entre la velocidad del viento y la lluvia del ciclón y el riesgo de muerte por diversas causas posteriormente. También tuvieron en cuenta las variaciones estacionales de la mortalidad y otros factores.
Los hallazgos y posibles explicaciones
Los resultados fueron sorprendentes. El riesgo de morir por diversas causas aumentó sistemáticamente tras un ciclón tropical. Generalmente, el riesgo alcanzó su punto máximo durante las dos primeras semanas posteriores al ciclón, seguido de un rápido descenso.
Durante las dos primeras semanas, los mayores incrementos se observaron en las muertes por enfermedad renal (un 92 % más) y en las lesiones (un 21 % más) por cada día de ciclón en la primera semana. Cuanto mayor sea el número de días de ciclón, mayor será el riesgo acumulado.
Encontraron aumentos más modestos en las muertes por diabetes (15%), trastornos neuropsiquiátricos (como la epilepsia) (12%), enfermedades infecciosas (11%), enfermedades intestinales (6%), enfermedades respiratorias (4%), enfermedades cardiovasculares (2%) y cáncer (2%).
¿Por qué ocurre esto? Una combinación de interrupciones en la atención médica esencial, acceso limitado a medicamentos y aumento del estrés físico y psicológico probablemente explique estos hallazgos.
Por ejemplo, los cortes de energía, las inundaciones o las interrupciones del transporte causadas por ciclones podrían detener la diálisis regular de las personas con enfermedad renal, creando complicaciones potencialmente mortales.
Imagen: Diagrama de flujo de procedimientos de recogida y organización de datos. CIE=clasificación internacional de enfermedades; INEGI=Instituto Nacional de Estadística y Geografía; MDIS=sistema integrado de microdatos; SIM=Sistema de Informação sobre Mortalidade (Sistema de Información sobre Mortalidad); VSDD=base de datos de muertes de estadísticas vitales, Wenzhong Huang et al
La lluvia puede ser aún más mortal
También descubrieron que la lluvia de los ciclones tropicales está más fuertemente asociada con las muertes que el viento, especialmente por enfermedades cardiovasculares, respiratorias e infecciosas.
Esto puede deberse a que los peligros asociados con las fuertes lluvias, como las inundaciones y la contaminación del agua, pueden ser más mortales que los impactos directos de los fuertes vientos, particularmente para ciertas enfermedades.
Por lo tanto, los sistemas de alerta temprana para ciclones tropicales tal vez deban dar mayor importancia a las precipitaciones asociadas a los ciclones, además de a la velocidad del viento.
Los países más pobres fueron los más perjudicados
Un estudio similar realizado en 2022 se centró en las muertes tras ciclones en Estados Unidos. Sin embargo, al estudiar más países, el equipo encontró mayores riesgos de muertes relacionadas con ciclones.
También observaron que las personas que viven en comunidades más pobres tienen una probabilidad considerablemente mayor de morir por diversas causas tras el paso de ciclones tropicales.
Imagen: María, de 31 años, junto a sus seis hijos, se refugiaba de la lluvia al borde del camino. Veinticuatro horas antes de que se tomara esta foto, comenzaron las lluvias torrenciales y el desbordamiento del río provocó la inundación de su casa por el ciclón Idai. Temiendo la llegada de otro ciclón, reunieron todas sus pertenencias y se trasladaron a un terreno más elevado. Foto: Elena Heatherwick/Oxfam
Estas brechas en salud parecían ser más pronunciadas en el caso de las enfermedades renales, infecciosas e intestinales, así como en la diabetes, lo que refleja las desigualdades sanitarias existentes.
Cabe destacar que los países y las comunidades que rara vez sufrían ciclones, pero que ahora estaban expuestos a ellos, corrían un mayor riesgo de muertes relacionadas con los ciclones. Esto podría reflejar la falta de eficaces sistemas de respuesta en zonas con un historial de ciclones históricamente menos frecuentes.
Los hallazgos también resaltan que muchas zonas del mundo que históricamente han sufrido pocos ciclones, como Australia y las regiones de latitudes altas, no pueden permitirse bajar la guardia. Con el cambio climático, las trayectorias y la intensidad de los ciclones están cambiando, y estos lugares podrían ser especialmente vulnerables.
From a crewmember on yesterday's Teal 74 mission into now-Category 5 Hurricane #Melissa. As clear of an eye as you will see in the Atlantic basin. pic.twitter.com/5tktvvrIR1
— Jeremy DeHart (@JeremyDeHartWX) October 27, 2025
Vídeo: Una imagen del ojo del huracán Melissa tan nítida como pocas veces se ve en la cuenca del Atlántico. Escuadrón Caza Huracanes USA.
¿Qué sigue?
Para mitigar los impactos de los ciclones tropicales en la salud, la planificación de los departamentos de salud ante desastres debe ir más allá de las lesiones inmediatas y los daños a la infraestructura. Es necesario prepararse para un aumento repentino de las necesidades médicas en diversas enfermedades.
Los organismos de gestión de emergencias deben invertir en las comunidades más pobres para reducir las persistentes y significativas desigualdades sanitarias a las que se enfrentan durante desastres como los ciclones.
Los departamentos meteorológicos también deberían integrar más datos sanitarios y evidencia epidemiológica en los sistemas de alerta temprana y gestión de ciclones para proteger mejor a las poblaciones vulnerables.
La investigación se ha publicado en la revista BMJ: Cause specific mortality risks associated with tropical cyclones in multiple countries and territories: two stage, time series study
Este artículo de Wenzhong Huang, Shandy (Shanshan) Li y Yuming Guo de la Universidad de Monash se reproduce desde The Conversation bajo una licencia Creative Commons. Lee el artículo original en inglés: We studied 217 tropical cyclones globally to see how people died. Our findings might surprise you.















