¿Podría la natación en agua fría ayudar a tratar la depresión?

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 
¿Podría la natación en agua fría ayudar a tratar la depresión? - 5.0 out of 5 based on 1 vote

nadar en agua fría reduce la depresión

Una mujer dejó los medicamentos y le desaparecieron los síntomas

Hace un año el médico le recetó lo siguiente a una mujer de 24 años con depresión: un baño semanal en agua fría.

La paciente, Sarah, fue filmada como parte de la serie documental de la BBC The Doctor Who Gave Up Drugs, presentada por Christoffer van Tulleken, médico e investigador del University College London.

"Fue una serie que examinó nuestras medicinas más recetadas, particularmente donde hay debilidades en la evidencia de su efectividad ", dijo Van Tulleken. Sarah había estado en tratamiento por trastorno depresivo mayor y ansiedad desde que tenía 17 años, pero sus síntomas eran resistentes a tratamientos y medicamentos de primera línea y la hacían sentirse como si estuviera en una "niebla química".

Después de dar a luz a su hija, Sarah quería ser libre de medicamentos y de síntomas. Bajo la supervisión de Van Tulleken, redujo gradualmente sus dosis de medicación y comenzó un programa de natación semanal en aguas abiertas con una temperatura de 15ºC. Dentro de los cuatro meses posteriores a este tratamiento no convencional, Sarah no tomaba medicamentos y sus síntomas habían desaparecido.

La depresión es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo, y Van Tulleken dice que van en aumento las recetas de antidepresivos. En el mundo real, los antidepresivos se toman por muchos, muchos años ", dijo Van Tulleken, y agregó que el "mayor análisis" de la efectividad de estos medicamentos fue un estudio publicado en The Lancet que siguió a los pacientes durante solo ocho semanas. Con esto en mente, muchos investigadores están estudiando alternativas a la medicación.

Christoffer van TullekenLa historia de Sarah formó la base de un informe de un caso publicado en el British Medical Journal en el que colaboró Van Tulleken. En el informe, Van Tulleken y sus colegas describen la experiencia de Sarah y resaltan la necesidad de realizar más investigaciones para establecer si y cómo la natación con agua fría podría funcionar para otros pacientes.

La respuesta inicial del cuerpo a la inmersión en agua fría es un enfriamiento inmediato de la piel, lo que produce un choque de agua fría. Esto puede ser extremadamente peligroso, especialmente para aquellos con ciertas condiciones médicas, ya que conduce a un aumento masivo de la respiración y la frecuencia cardíaca.

Michael Tipton, profesor del departamento de ciencia del deporte y el ejercicio en la Universidad de Portsmouth y coautor del informe, dijo: "Durante años nos preocupamos más por los aspectos peligrosos de la inmersión en agua fría en lugar de pensar en el lado positivo".

Tipton agregó que hay evidencia de que el enfriamiento es antiinflamatorio y un reciente estudio encontró que la natación en agua fría condujo a mejoras en los pacientes que experimentaban dolor postoperatorio.

La natación en aguas frías también activa las respuestas de estrés en el cuerpo, y la exposición repetida al agua fría puede resultar en un proceso de adaptación llamado habituación.

"Una teoría es que si te adaptas al agua fría, también reduces tu respuesta al estrés a otras tensiones diarias como la ira en la carretera, los exámenes o ser despedido en el trabajo", dijo Van Tulleken.

Según Shirley Reynolds, psicóloga clínica y profesora de la Universidad de Reading que no participó en el trabajo, hay evidencia de que hacer una actividad significativa como el ejercicio es útil en sí misma. Reynolds también comentó que "un solo caso no puede decirnos nada" sobre la efectividad de la intervención, que "podría ser una recuperación natural o una respuesta al placebo".

Van Tulleken dijo que incluso si es la natación en aguas frías la responsable de las mejoras que experimentó Sarah, se necesitarían más estudios para comprender por qué.

De la propia Sarah, dijo: "Es una persona fenomenal, es una persona realmente fuerte, resistente y valiente". Y aunque no está claro cómo funcionó el tratamiento con agua fría, o si se trató de un placebo, ha ayudado al menos a una persona. Hasta la fecha, Sarah sigue sin medicación y continúa nadando.

Informe científico de referencia: Open water swimming as a treatment for major depressive disorder

Ya que estás aquí...

... tenemos un pequeño favor que pedirte. Más personas que nunca están leyendo Vista al Mar pero muchas menos lo están pagando. Y los ingresos por publicidad en los medios están cayendo rápidamente. Así que puedes ver por qué necesitamos pedir tu ayuda. El periodismo divulgador independiente de Vista al Mar toma mucho tiempo, dinero y trabajo duro para producir contenidos. Pero lo hacemos porque creemos que nuestra perspectiva es importante, y porque también podría ser tu perspectiva.

Si todo el que lee nuestros artículos, que le gustan, ayudase a pagar por ello, nuestro futuro sería mucho más seguro. Gracias.

Hacer una donación a Vista al Mar