Los pulpos usan los brazos del mismo lado que el ojo que miraba a la presa
Mantener coordinados dos brazos y dos piernas no siempre es fácil. Los pulpos no solo tienen el doble de extremidades que manejar, sino que sus brazos se comportan como si tuvieran mente propia.
Una nueva investigación sugiere que la tarea del control motor podría simplificarse al escoger un brazo preferido para atrapar a la presa.
















