updated 11:37 PM CET, Dec 6, 2016

El guano, o excremento de las aves marinas, implicado en la conservación de los ecosistemas

Ratio: 4 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio desactivado
 

isla Guañape, minas de guano

La Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras, en Perú, realiza una gestión integrada de 22 islas e islotes

Tras la Guerra del Pacífico (1879-1883), el Perú perdío su auge e importancia internacional en la exportación de guano, y a su vez, la emergente alza en la explotación del salitre, otro abono natural, desplazó y bajó los precios de este fertilizante. Con todo ello, en 1909 se fundó la Compañía Administradora del Guano (CAG) para reorganizar la explotación de este recurso y usarlo para la agricultura nacional. Entonces comenzó una actividad sostenible pionera.

mina de guano

Durante el boom del siglo XIX, el guano o excremento de las aves, acumulado durante siglos, se había extraido a mansalva, sin ninguna previsión. Así hacia 1910, de las decenas de millones de aves que normalmente habitaban islotes y litorales de la costa peruana, quedaban apenas cuatro millones, lo que ponía en riesgo no sólo el negocio, sino el ecosistema. La nueva entidad, entonces, dispuso una serie de medidas que hasta hoy están teniendo vigencia.

Por un lado, se creó un sistema rotatorio para la extracción del guano, de modo que se dejaba descansar a algunas islas y se favorecía la reproducción de las aves; por otra parte, se restringió la actividad humana (pesca, caza de las mismas aves, recolección de huevos y expolio de nidos) en los alrededores de los sitios guaneros. Con ello, el hábitat aviario quedaba mejor protegido.

Además se construyeron instalaciones básicas para los trabajadores, así como puestos de vigilancia, algunos de los cuales todavía hoy existen. En Guañape, se pueden observar algunos rastros vetustos de estos inicios, que llevaron a que, hacia 1930, las poblaciones de estas aves marinas ascendieran a unos 10 millones aproximadamente. Todo un logro sostenible de antaño.

isla con guano, Guañape Norte

En 1946, el director de la CAG, Carlos Llosa Belaúnde, hizo algo más: cercó las puntas guaneras para crear islas artificiales donde las aves podían anidar sin mayores amenazas. De acuerdo con registros de la Universidad peruana Cayetano Heredia, esto hizo que los guayanes, pelícanos y piqueros pasaran de 16 millones a 20 millones en sólo 10 años.

Hacia mediados de los cincuenta, sin embargo, aparece en escena un nuevo agente que complica el delicado equilibrio: la pesca industrial de anchoveta, un pequeño pez de unos 15 centímetros abundante en el mar peruano. Comenzaba así otro boom, que fomentó muchas fortunas en el país, pero que a la vez creó un gran problema de sostenibilidad.

guano y aves

El principal alimento de las aves guaneras es la anchoveta. Mientras esta abunda, abundan las aves. Cuando ésta se esfuma, se produce una hecatombe aviaria o al menos una huida masiva. Las dos principales formas en que esto puede comenzar a ocurrir son el exceso de pesca industrial y la irrupción del fenómeno meteorológico conocido como "El Niño". Cuando, debido a El Niño, las aguas se calientan, la anchoveta, pez de agua fría, asociado a la corriente fría de Humboldt, se desplaza hacia el Sur y se fondea. La única especie que puede alcanzarla entonces es el guanay, que bucea varios metros abajo.

El piquero y el pelícano, en cambio, sucumben literalmente de hambre, escena que se ha podido constatar en Guañape.

Desde la isla de Guañape Norte (a dos horas de la costas de Trujillo, a 600 kilómetros al norte de Lima, capital del Perú) se escucha un sonido que parece perpetuo, imparable y desbordante. Cientos o miles de aves marinas dan vueltas, graznan, revolotean en el aire. Es imposible contarlas a simple vista. Pero su número es muy inferior, a los millones de antaño, como explica desde Lima el ingeniero Fernando Ghersi, que colabora con The Nature Conservancy (TNC), una fundación norteamericana.

Lo sorprendente, es que el recurso se ha mantenido y que, de alguna manera, "la Compañía Administradora del Guano propició un manejo sostenible de un recurso". Los años han pasado y, a pesar de la irrupción de fenómenos climático como El Niño y el impacto negativo sobre especies pesqueras que ha producido la pesca industrial, el guano aún aporta dividendos. No demasiados, porque su cantidad actualmente no es inmensa. La compañía Proabonos extrae anualmente 21.000 toneladas de guano, destinadas, básicamente, a los pequeños y medianos agricultores peruanos. La tonelada cuesta 1.000 soles (unos 600 dólares) y, por el momento, no se exporta fuera del país. Pero el auge de la agricultura orgánica y ecológica a nivel mundial podría volverlo otra vez valioso.

escarbando guano seco

Y ahora también el Ministerio del Ambiente de Perú (MINAM), que el pasado año creó la reserva nacional "Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras", quiere con esta designación, "realizar una gestión más integrada de las 22 islas y puntas que conforman la reserva y su entorno marino" así se permitiría una mejor gestión social y ambiental del ecosistema marino de la corriente de Humboldt, lo que incluiría el fomento de actividades como el turismo y la pesca sostenibles.

La Reserva Nacional Sistema de Islas, Islotes y Puntas Guaneras está integrada por un conjunto de 22 islas, islotes y grupos de islas y 11 puntas a lo largo de la costa peruana, que van en forma discontinua desde las costas frente a Piura en el norte, hasta llegar casi a la frontera chilena con Tacna. Estas puntas e islas cubren en total 140. 833,47 ha.

Su principal objetivo es conservar una muestra representativa de la diversidad biológica de los ecosistemas marinos costeros de la corriente fría de Humboldt, así como asegurar su aprovechamiento sostenible con la participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos.

La preservación de las islas, además, ha hecho que entorno a ellas se mantenga "una alta diversidad biológica". Cerca de Guañape, en un islote, cientos de lobos de mar tienen sus áreas de descanso, sin perturbaciones, en medio de la soledad del mar. Estas aguas oceánicas son de las más ricas del mundo y el interés del gobierno peruano por protegerlas y llevar a cabo una explotación de sus recursos de manera responsable y sostenible es una fuerte baza para la protección de la biodiversidad en este maravilloso país andino.

Leido en Red Iberoamericana de Reservas Marinas