updated 11:50 AM CEST, Oct 19, 2017

Caracal mata a 20 pingüinos en peligro de extinción en la costa de Sudáfrica

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colonia de pingüinos africanos de El Cabo

Imágenes de cámara trampa muestran a varios felinos en el área de pesca de los pingüinos

Los pingüinos en la costa del Cabo de Sudáfrica han tenido últimamente una racha bastante mala. Apenas el mes pasado un leopardo local hizo una matanza, acabando con no menos de 33 de las aves en peligro de extinción. Ahora, un segundo gato ha repetido la carnicería de pingüinos.

Fotos de una cámara trampa del Ayuntamiento Ciudad del Cabo han confirmado que una gran caracal es el culpable y responsable de la muerte de 20 pingüinos africanos en las últimas dos semanas cerca de la ciudad de Simon, a sólo 100 kilómetros de la zona del incidente del mes pasado en la Reserva natural Stony Point de la Bahía de Betty.

El gato salvaje, que se cree que es un joven macho, fue captado por una cámara que lleva a cabo filmaciones nocturnas en la colonia de pingüinos local. Según los informes el caracal hizo cuatro visitas separadas, matando a entre tres y diez aves durante cada ataque.

Para las autoridades municipales la presencia de un depredador natural es positiva, pero el gran número de aves muertas es motivo de preocupación, y ahora se están elaborando planes para capturar al felino con el fin de trasladarlo a un sitio donde haya menos pingüinos.

caracal captado por cámara trampaAl igual que su primo mayor felino del otro lado de la bahía, el caracal mató a más presas de las que podía comer. Es un fenómeno conocido como la matanza excedente (o síndrome del gallinero), y es bastante mala noticia para los pingüinos en la costa del Cabo de Sudáfrica. La matanza excedente ocurre "cuando las presas están confinadas y sin defensa", dijo a The Guardian el Dr. Bool Smuts, director de la Fundación Landmark, en respuesta al ataque del mes pasado. Al igual que el ganado en un corral, los pingüinos se reúnen en grupos y son presa fácil para un depredador, siempre que las aves no se retiren a la seguridad del agua.

"En consulta con nuestros asociados, a saber, SANParks, CapeNature y diversos expertos en caracales, hemos decidido controlar al caracal utilizando métodos estándar", explican en un comunicado de prensa funcionarios de la ciudad. "Si tenemos éxito, al animal se le colocará un collar con un dispositivo de radio-seguimiento y se le alejará de la colonia de pingüinos, pero aún dentro de su área de distribución actual".

mapa de localización de la ciudad SimonGuardaparques y monitores de pingüinos han estado trabajando horas extras para disuadir al felino a que se aleje de la zona de pesca de las aves. Otras medidas de mitigación "pasivas" también podrían incluir el uso de spray de pimienta, patrullas de perros y marcas de olor en el área con excrementos de león recogidos, como fue el caso del leopardo de la Bahía de Betty.

"Vamos a continuar con la vigilancia por medio de cámaras trampa y patrullas a pie e instaremos a los miembros del público a no alterar cualquiera de los equipos instalados en la zona", agregó la ciudad.

Especies depredadoras como los caracales pueden ser indicadores de la salud del ecosistema, por lo que la comprensión de cómo sobreviven estos felinos en zonas urbanizadas nos ayuda a evaluar la biodiversidad global de la región.

La investigación del biólogo y fundador del Proyecto Urban Caracal, el Dr. Laurel Serieys, muestra que los jóvenes gatos machos a menudo se mueven alrededor para encontrar los territorios no ocupados por individuos de más edad, más dominantes, por lo que este caracal podría estar buscando asentarse en la zona (puede que lo culpemos, pero hay un buffet de pingüinoa a cada vuelta de la esquina). También es posible que él esté de paso y recogiese un "aperitivo" en el camino. Las imágenes de la cámara trampa de mayo mostraron un par de caracales a unos cinco kilómetros al sur del lugar de la matanza.

caracal captado por cámara trampaPuede ser difícil para un caracal luchar por lograr una existencia urbana en las montañas que rodean la capital del turismo de Sudáfrica. "Para subsistir en el Parque Nacional de Table Mountain, los caracales deben viajar a través de los caminos para encontrar suficientes presas y potenciales compañeros, por lo que en esta necesidad son vulnerables a la colisión con vehículos", dijo el Dr. Serieys a News24.

Unamos los problemas genéticos que vienen de hábitats fragmentados, el daño potencial al comer roedores envenenados y el riesgo de enfermedades de los animales domésticos, y tenemos algunas difíciles probabilidades. Y, sin embargo, estos felinos parecen ser resistentes a sobrevivir, y el apoyo público a las iniciativas de investigación como el Proyecto Urban Caracal está ayudando a hacerlo.

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