Los zifios, o ballenas picudas, pasan la mayor parte de su vida en profundidades extremas
Los científicos han recogido una excepcional imagen de una de las ballenas menos comprendidas del océano, sin siquiera haberla visto. Al escuchar los sonidos que producen naturalmente los zifios, los investigadores han reconstruido una imagen tridimensional de su comportamiento al bucear en el Golfo de México.
El estudio proporciona la primera descripción detallada del comportamiento de buceo profundo de un zifio de Gervais (Mesoplodon europaeus) en cualquier parte del mundo.
Utilizando únicamente datos acústicos pasivos, la investigación ofrece una perspectiva única sobre cómo esta esquiva especie se desplaza y busca alimento en las profundidades del océano.
Los zifios, o ballenas picudas, pasan la mayor parte de su vida en profundidades extremas y sólo salen a la superficie brevemente, lo que hace que sea excepcionalmente difícil estudiarlas mediante estudios visuales tradicionales o etiquetas colocadas en los animales.
En su lugar, el equipo de investigación se basó en la acústica pasiva (sistemas de escucha subacuática que registran los clics de ecolocalización específicos de cada especie) para rastrear sus movimientos durante las inmersiones profundas de alimentación. Este enfoque proporciona una forma escalable y no invasiva de estudiar a las ballenas que bucean a gran profundidad y recopilar datos cruciales para su conservación y gestión.
"Estos hallazgos llegan en un momento crítico para los zifios en esta región altamente industrializada", dijo Héloïse Frouin-Mouy, autora principal del estudio y científica bioacústica del Instituto Cooperativo de Estudios Marinos y Atmosféricos de la Escuela Rosenstiel de Ciencias Marinas, Atmosféricas y de la Tierra de la Universidad de Miami. "Existe una necesidad urgente de datos fiables sobre las poblaciones y el comportamiento de estas ballenas, que se cree que están en declive".
Vídeo: Animación que ilustra las trayectorias de inmersión de tres zifios, mostradas en diferentes colores, reconstruidas a partir de datos de seguimiento acústico recopilados por dos estaciones de escucha submarinas (puntos negros). Crédito: Heloise Frouim-Mouy, CIMAS
Investigaciones anteriores han demostrado que las poblaciones de ballenas picudas en el Golfo de México pueden haber disminuido hasta en un 83% desde el derrame de petróleo de Deepwater Horizon en 2010, lo que subraya la necesidad de comprender mejor estas especies difíciles de estudiar y las amenazas que enfrentan.
Para el nuevo estudio, los investigadores desplegaron sistemas especializados de escucha submarina en el lecho marino frente a la costa de Luisiana, a una profundidad de aproximadamente 1.100 metros (3.600 pies). Dos paquetes de grabación acústica de alta frecuencia (HARP), equipados con múltiples sensores sincronizados en el tiempo, registraron clics de ecolocalización de ballenas picudas durante 50 inmersiones profundas de alimentación.
Al medir pequeñas diferencias en el tiempo que tardaba cada clic en llegar a cada sensor, los científicos pudieron estimar la dirección del sonido. La combinación de datos de ambos sistemas les permitió reconstruir los movimientos submarinos tridimensionales de las ballenas.
El equipo rastreó el comportamiento de buceo de tres especies (la ballena de pico de ganso, la ballena de Gervais y la ballena de Blainville) y descubrió que las ballenas de pico de ganso eran detectables durante períodos más largos y tendían a realizar inmersiones de alimentación más profundas que las otras especies, a menudo acercándose al fondo marino.
Imagen: Ilustración que muestra un zifio de pico de ganso emitiendo un clic de ecolocalización mientras busca alimento. Las ondas sonoras llegan a los hidrófonos de los grabadores acústicos en diferentes momentos. Esta diferencia temporal permite estimar la posición tridimensional del zifio y reconstruir su perfil de inmersión durante la búsqueda de alimento. Crédito: Heloise Frouin-Mouy
El estudio marca la primera vez que se utiliza esta tecnología de rastreo acústico para generar datos detallados sobre el comportamiento de buceo y el movimiento de los zifios en el Golfo de México. Los resultados demuestran el poder de la acústica pasiva para estudiar a algunos de los mamíferos más esquivos del océano en regiones donde los métodos de investigación tradicionales resultan difíciles o poco prácticos.
El trabajo se realizó como parte del proyecto LISTEN (Investigaciones a largo plazo sobre paisajes sonoros, tendencias, ecosistemas y ruido), una colaboración en curso dirigida por el Centro de Ciencias Pesqueras del Sudeste de la NOAA, la Institución Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego y otros socios.
El trabajo se publica en la revista PLOS One: Beaked whale dive behavior and acoustic detection range off Louisiana using three-dimensional acoustic tracking












