updated 4:51 PM CEST, Sep 30, 2016

El cuerno del narval es un órgano sensorial

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colmillo de narval

El colmillo de la ballena del Ártico es en realidad un diente que puede crecer casi tres metros de largo, lo que ha desconcertado a la gente durante siglos.

La ballena ártica conocida como el narval es famosa por el colmillo espiral que sobresale de su cabeza, pero los científicos han luchado largo tiempo sobre el propósito del mismo.

El martes los científicos publicaron un estudio que avanza una audaz teoría acerca de cómo la ballena utiliza su colmillo. Dicen que el cuerno, que en realidad es un diente, es un órgano sensorial.

Los científicos especulan que el colmillo, que normalmente se encuentra sólo en los machos, puede recoger las diferencias en el entorno de la ballena, como el contenido de sal del agua de mar, para ayudar a los mamíferos marinos para navegar por sus frígidos hogares o tal vez encontrar comida.

Pero la teoría es muy controvertida, y muchos expertos en mamíferos marinos rechazan la idea de que el colmillo tiene un papel central en la capacidad de un narwal percibir su entorno, insistiendo en que el diente es más probable que se trate de señuelo para atraer a sus parejas.

"Hay cero evidencia" de la posibilidad de que el colmillo del narval macho tiene un papel importante en si el animal puede sentir cosas como cambios en la salinidad o dónde encontrar comida, dice Kristin Laidre, bióloga de mamíferos marinos en la Universidad de Washington en Seattle.

Martin Nweeia de la Escuela de Medicina Dental, el autor principal del nuevo estudio publicado en Harvard The Anatomical Record, está de acuerdo en que el colmillo es como las plumas brillantes de un pavo real: se utiliza para atraer a las hembras en estado de ánimo para aparearse. Pero él dice que no se opone necesariamente a otros usos.

"Es muy típico de un órgano sensorial de tener múltiples funciones", dice.

Cosquillas dentales

Nweeia, un odontólogo, sostiene que el colmillo de narval parece especialmente adecuado para detectar el medio ambiente cuando se tiene en cuenta su anatomía. Hay canales repartidos por toda la capa externa del colmillo que permiten al agua de mar entrar en el diente.

Esa capa se conecta a otra por debajo llamada dentina que también contiene pequeños tubos. Estos túbulos corren hacia la parte más interna del colmillo de narval, la pulpa, la cual está llena de vasos sanguíneos y nervios. Los nervios corren desde la base del colmillo del narval directamente al cerebro.

En otras nuestras - como los dientes de mamíferos, por ejemplo - no hay una conexión directa de los estímulos externos con el agua fría al cerebro a menos que haya algo malo con el diente, explica Nweeia. (Cualquiera que haya tenido una endodoncia puede dar fe de la sensibilidad de los nervios expuestos).

Pero en el narval esta constante sensibilidad hacia el mundo exterior parece ser normal, dice.

El estudio de Nweeia de narvales en vivo sugiere que sus colmillos pueden detectar cambios en la salinidad, o la concentración de sal en el agua. Los diferentes salinidades están correlacionados con los cambios en el ritmo cardíaco de una ballena.

Pero Laidre de la Universidad Washington señala que los investigadores recolectaron esas mediciones del ritmo cardíaco poco después que fueron capturadas las ballenas en las redes y de introducirse en el agua poco profunda.

Una frecuencia cardíaca obtenida poco después de una captura invasiva refleja el estrés del animal, dice, no necesariamente su reacción a un cambio en la salinidad.

La bióloga no está en desacuerdo con la descripción que hace el estudio de la anatomía del colmillo. "El colmillo de narval es un diente, y los dientes son sensibles", dice ella.

Pero ella dice que las conclusiones de los estudios de los autores llevan las cosas demasiado lejos.

"En los mamíferos, las hembras son fundamentales para ayudar a que crezcan las poblaciones", dice ella. "Así que no hay forma de que las hembras no tengan un órgano sensorial que les ayude a sobrevivir, o les dan una especie de ventaja en cuanto a la búsqueda de alimentos".

Una especie esquiva

Los narvales machos son normalmente los únicos con largos colmillos, que pueden alcanzar hasta tres metros de largo, aunque las hembras los desarrollan a veces pequeños.

Desde la cola del pavo real a las cornamentas de los ciervos, no es raro que los animales machos anuncien su disponibilidad. Charles Darwin es probablemente el científico más conocido en sugerir el uso de colmillo del narval.

Pero narvales los son esquivos y difíciles de estudiar, dice Laidre, y nunca puede saberse con seguridad cómo utiliza la ballena su colmillo.

Artículo científico: Sensory ability in the narwhal tooth organ system