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Cetáceos del Mar Cantábrico gallego

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delfín común

Oceana presenta un estudio de "Cetáceos del área galaico-cantábrica"

Piden un área marina de Galicia para proteger la marsopa y el delfín mular

informe cetáceos Cantábrico de Oceana

Si hace unos días informaba de las Ballenas del Mediteráneo y de las Islas Canarias, hoy toca hablar de los mamíferos marinos que viven en el Mar Cantábrico aprovechando la presentación del estudio "Cetáceos del área galaico-cantábrica", que la organización de conservación marina Oceana con el apoyo de Obra Social Caja Madrid, realizó el martes 7 de abril 2009 en una rueda de prensa celebrada en Santiago de Compostela (Galicia).

El informe recoge el trabajo de investigación y documentación realizado por el equipo de expertos de Oceana a bordo del catamarán Ranger durante su recorrido por las costas gallegas como parte de la expedición de 2008 (ver "Oceana Rangers, campaña 2008 en el Mar Cantábrico ".

Los cetáceos, es decir, los mamíferos marinos mejor adaptados a la vida acuática, han sido motivo de preocupación durante décadas. Su baja tasa reproductiva, su longevidad y su vulnerabilidad a agresiones antrópicas han hecho que muchos de estos animales estuvieran en los primeros listados de especies marinas en peligro.


Tras la caza ballenera, que diezmó muchas de las poblaciones de estos cetáceos, y hasta las capturas indirectas o los altos niveles de contaminación que se acumulan en sus cuerpos hoy en día, la intervención humana en la regresión de los cetáceos ha sido patente.

Vídeo en Youtube sobre los Cetaceos en peligro - Galicia 2009

Actualmente, en el mundo existen más de 80 especies diferentes de cetáceos1. El número total todavía no se sabe, pues en los últimos años se han descubierto nuevas especies de delfines , zifios y ballenas, o se han catalogado como especies diferentes a poblaciones que anteriormente se creía que pertenecían a una misma especie.

De más de la mitad de ellos apenas tenemos información cómo para saber cuál es su verdadero estado global y otros, como el delfín de Héctor, la ballena gris, la ballena enana o muchas especies de zifios, cuentan con poblaciones tan pequeñas –con decenas de miles o, apenas, miles de individuos–, y de un rango tan reducido o concreto que cualquier alteración o perturbación en sus poblaciones y hábitats es siempre preocupante.

Cabe destacar el caso de la reducida población de vaquita marina (Phocoena sinus), que habita exclusivamente en el Golfo de California, que con tan solo 150 individuos se encuentra en grave peligro de extinción, debido sobre todo a las artes de pesca usadas en su zona de distribución, provocando la muerte de varios ejemplares cada año.


No obstante, lo que sí conocemos es que el 15% de las especies de cetáceos se encuentran amenazadas de extinción mundialmente. éste ha sido el motivo de que distintos convenios internacionales, como el Convenio de Washington (CITES), el convenio de Bonn sobre especies migratorias o el convenio de Berna sobre especies salvajes europeas y sus hábitats, recojan a estas especies en sus anexos.

marsopaLa que nos atañe en especial es la Directiva de Hábitats de la UE, principal legislación para la conservación de los hábitats naturales y las especies de la Unión Europea, y exige que todos los gobiernos creen espacios protegidos para conservar las especies prioritarias que se incluyen en sus anexos, como es el caso del delfín mular y la marsopa.

Igualmente, la legislación española recoge a todas las especies de cetáceos en sus listados de especies protegidas y, en la reciente ley de la Red de Parques Nacionales, incluye la presencia de cetáceos como un factor a tener en cuenta para la declaración de parque nacional, enumerando en su anexo sobre sistemas naturales españoles que deben ser motivo de protección las áreas pelágicas de paso, reproducción o presencia habitual de cetáceos o grandes peces migratorios.

Por ello, tanto a través de convenios internacionales, como europeos y nacionales, los cetáceos están entre los animales prioritarios de conservación y para los cuales hay que desarrollar planes de gestión, protección y recuperación en nuestras aguas.

Las costas de Galicia albergan algunas de las últimas poblaciones sanas del delfín mular y la marsopa, y la zona comprendida entre la Ría de Muros y las islas Sisargas puede ser la más septentrional de todas. Por esta razón, la organización de conservación marina Oceana propone ampliar el Parque Nacional de las Islas Atlánticas hasta incluir las Sisargas y crear otras zonas de conservación que se añadan a la importante Reserva Marina de Os Miñarzos, incluyendo los bajos de Os Meixidos y Villar de Fuentes, situados frente a las rías de Muros y Corcubión respectivamente.

La zona propuesta por Oceana fue estudiada durante 2008, con la colaboración de Obra Social Caja Madrid, por medio de submarinistas y un robot submarino, muestreándose una decena de lugares hasta los 200 metros de profundidad.

Marsopa (Phocoena phocoena)La marsopa común o tonina ('Phocoena phocoena') ha desparecido de amplias áreas, como el Mediterráneo, o se encuentran en serio riesgo de extinción en otras, como en el Báltico. Ya solo es abundante en el mar del Norte, mientras que el resto de poblaciones se han visto fuertemente reducidas. En cuanto al delfín mular o arroaz ('Tursiops truncatus'), en la mayoría de Europa sólo quedan poblaciones pequeñas y muy fragmentadas.

En el caso de la península Ibérica, la marsopa ha desaparecido del Mediterráneo y del Cantábrico, y solo quedan algunas pequeñas poblaciones en la zona comprendida entre Galicia y Portugal, con algunos ejemplares visitando el golfo de Cádiz. El delfín mular aún se encuentra presente en todas las aguas ibéricas, pero sus poblaciones son muy reducidas y tienen serios problemas de capturas accidentales por las artes de pesca y contaminación marina.

Dos de los factores más estudiados y que mayormente afectan a la presencia de cetáceos en una determinada zona son la fisiografía del fondo marino (presencia de montañas submarinas y otros accidentes geográficos, características del fondo, profundidad, etc.) y las condiciones oceanográficas (existencia de corrientes, levantamientos de nutrientes, frentes termales, etc.). Así, por ejemplo, se ha comprobado la importancia de estos factores para algunas de las especies que están presentes en el nordeste atlántico, como el rorcual aliblanco, el zifio calderón, la yubarta, la ballena franca, el calderón gris, la marsopa, la ballena azul o los cachalotes comunes, enanos y pigmeos, entre otros, además de los ejemplos mencionados anteriormente para el delfín mular.

delfín mularNo obstante, y como también ha sido manifestado con anterioridad, la presencia de presas es otra circunstancia a tener muy en cuenta. Por tanto, los hábitos y comportamiento de los cetáceos dependen de todos estos factores y, en consecuencia, pueden variar de unas poblaciones a otras o dependiendo de la época del año.

En el caso del delfín mular y la marsopa, su alimentación se centra principalmente en especies demersales, aunque con una contribución importante de especies pelágicas. En el caso de la marsopa, se ha apuntado la posibilidad de que su dieta antiguamente fuera más pelágica y que la falta de presas le obligara a modificar sus pautas de alimentación.

Dos de las principales presas del delfín mular en Galicia son la merluza (Merluccius merluccius) y la bacaladilla (Micromesistius poutassou), lo que significa que su área de alimentación no puede ceñirse únicamente a zonas poco profundas, sino al borde de la plataforma donde viven estas especies.

Esta preferencia por la merluza también ha sido detectada en el Mediterráneo69, donde además consume otros peces demersales como salmonetes (Mullus spp.) o congrios (Conger conger) y cefalópodos, como sepias (Sepia officinalis) y pulpos (Octopus vulgaris), así como pequeños peces pelágicos, en especial clupeiformes como la anchoa (Engraulis encrasicolus), la alacha (Sardinella aurita) o la sardina (Sardina pilchardus).

grupo de delfines
No obstante, la alimentación del delfín mular cambia según el lugar en que se encuentre. Así, en otras zonas del Atlántico Nordeste, a su dieta se suman otras especies, tanto pelágicas, como la caballa (Scomber scombrus), el jurel (Trachurus spp.), la aguja (Belone belone) o el salmón (Salmo salar), como demersales, entre ellos muchos gádidos (Melanogrammus aeglefinus, Gadus morhua, Pollachius virens, Merlangius merlangus, etc.).



En el caso de la marsopa, los escasos trabajos sobre su dieta en aguas gallegas encuentran un amplio abanico de presas, entre las que destacaban los jureles (Trachurus spp.), fanecas (Trisopterus spp.), lanzones (Ammodytes spp.), pejerreyes (Argentina spp.), o la faneca plateada (Gadiculus argenteus).

En otras zonas europeas, a estas especies se suman blénidos, góbidos, merlán (Merlangius merlangus), bacalao (Gadus morhua), eglefino (Melanogrammus aeglefinus), carbonero (Pollachius spp.), faneca noruega (Trisopterus esmarcki) y casi un centenar de presas más73, incluyendo la bacaladilla y la merluza, como en el caso del delfín mular, y el arenque (Clupea harengus), que se asocia a su presa habitual históricamente.

marsopa (phocoena phocoena)
Esta variada dieta de la marsopa común ha llevado a considerar su alimentación oportunista. Pero, como se ha indicado anteriormente, algunos investigadores creen que la marsopa común modificó sus hábitos alimenticios a causa de la disminución de su principal presa, el arenque, llevándola a consumir lanzones y otras especies demersales que ahora también empiezan a escasear.

En algunas zonas de Europa, se considera al lanzón su presa fundamental actualmente, relacionando los problemas de alimento (hambruna) de la marsopa con los periodos de escasez de esta especie.


Tanto el delfín mular como la marsopa son especies predominantemente costeras a las que les gusta habitar aguas poco profundas de menos de 50 metros de profundidad, aunque en ocasiones se aventuran hasta el borde de la plataforma continental.

Oceana cree que la protección de áreas para estos animales también redundará en beneficio de muchas especies marinas de interés comercial que se encuentran fuertemente explotadas, como es el caso de la merluza, una de las presas favoritas de ambos cetáceos.

delfines comunes jugando junto al Oceana RangersEn las zonas investigadas por el catamarán de investigación Oceana Ranger en la costa gallega se encontraron importantes comunidades de algas laminarias, fondos rocosos con abundancia de gorgonias, bosques de corales árbol amarillos y fondos arenosos, algunos de ellos con presencia de lanzones, fanecas y jureles, todas ellas especies clave para la alimentación de los cetáceos.

"Aunque los cetáceos están protegidos por distintas leyes nacionales, europeas e internacionales, se ha hecho muy poco para su protección efectiva, y esto ha provocado que muchas de sus poblaciones sigan disminuyendo peligrosamente", ha declarado Ricardo Aguilar, Director de Investigación y Proyectos de Oceana en Europa.

Oceana también presenta datos sobre la presencia de otras especies de delfines y ballenas en las costas de Galicia y el Cantábrico, como los delfines común y listado, los calderones común y gris o el rorcual aliblanco. En general, parece claro que la distribución de los 10 cetáceos más comunes en la zona galaico-cantábrica puede definirse de la siguiente manera:

Delfín común Es el cetáceo más habitual y uniformemente repartido en la zona galaico-cantábrica. Puede ocupar áreas costeras y pelágicas, siendo menos frecuente en alta mar según se incrementa la profundidad.
Delfín listado Escaso en aguas costeras, sobre todo en Galicia. Más frecuente en alta mar y en el Cantábrico en zonas profundas.
Delfín mular Habitual en todo el litoral. Más frecuente en aguas costeras en la zona galaica, aunque en el Cantábrico también se observa en aguas profundas.
Marsopa Frecuente en aguas costeras poco profundas de Galicia, sobre todo en su parte más meridional y escaso o inexistente en el Cantábrico.
Calderón común Relativamente común en todas las aguas, menos en las más costeras. Calderón gris Habitual en Galicia y el Cantábrico, sin ser abundante.
Calderón gris
Habitual en Galicia y el Cantábrico, sin ser abundante. Zifio de Cuvier Presente en la zona galaico-cantábrica, con especial predilección por los cañones y aguas profundas del Cantábrico.
Zifio de Cuvier Presente en la zona galaico-cantábrica, con especial predilección por los cañones y aguas profundas del Cantábrico.
Rorcual común Normal en todas las aguas, pero habitualmente en alta mar.
Rorcual aliblanco Habitual, pero escaso. A veces en aguas profundas y en otras ocasiones encontrado cerca de aguas costeras.
Cachalote Se sabe de su existencia en toda la zona, pero no es abundante y suele encontrarse en zonas profundas.

Por último, y en referencia a otras especies de cetáceos que pueden encontrarse en agua galaico-cantábricas, hay que remarcar especialmente la presencia de cachalotes y distintas especies de delfínidos, desde la orca hasta los diferentes delfines atlánticos.

El cachalote también fue motivo de explotación comercial durante siglos, lo que ha hecho que sus poblaciones se vean fuertemente reducidas. No existen estimas regionales para esta especie, pero se cree que deben de quedar unos 360.000 ejemplares en el mundo, lo que supondría un descenso de un 67% de sus números antes de la explotación ballenera.

Informe en PDF "Cetáceos del área galaico-cantábrica. Zonas de importancia para su conservación"

Enlaces:  Oceana     Obra Social Caja Madrid      WDCS, Whale and Dolphin Conservation Society

Las fotografías y textos del presente artículo han sido reproducidas de este informe y fueron tomadas por fotógrafos de Oceana durante la expedición del Oceana Ranger de 2008 - © OCEANA