Los cantos de las crías alojadas cerca se van volviendo cada vez más similares
Las crías de foca común se comunican de maneras más similares a las de los humanos de lo que se creía. Por ejemplo, se turnan para "hablar" y sus llamadas se asemejan cada vez más a medida que pasan tiempo juntas.
Así lo demuestra la investigación del biólogo Koen de Reus (afiliado al Instituto Max Planck), quien defenderá su tesis doctoral sobre este tema en la Universidad Radboud y la Universidad Libre de Bruselas el 20 de febrero.
Para su estudio, él y sus colegas grabaron en Pieterburen más de 1.000 horas de audio de crías de foca.
Solo un pequeño número de animales son capaces de aprender vocalmente, lo que significa que pueden aprender nuevos sonidos o modificar los existentes. "Los humanos podemos hacerlo, por supuesto, por ejemplo, al aprender un nuevo idioma", explica de Reus, "pero los delfines, las aves cantoras y las focas también".
Al igual que los humanos, las focas son mamíferos, lo que las hace particularmente interesantes para la investigación comparativa sobre el aprendizaje vocal. "Por supuesto, aún existen muchas diferencias entre las focas y los humanos, pero también hay similitudes en su forma de comunicarse".
Grabaciones de sonido
Para su investigación, el biólogo grabó los sonidos de las crías de foca en el Centro de Focas de Pieterburen (actualmente ubicado en WEC Lauwersoog), donde se refugiaron temporalmente para recuperar fuerzas. Cada día, grabó de 10 a 15 minutos de audio de 64 crías (a la derecha). "En la naturaleza, las crías llaman a sus madres cuando tienen hambre o están separadas".
Cada cría produce un canto único, una especie de firma vocal que permite a las madres reconocer a sus crías poco después del nacimiento. Esto es útil cuando las madres regresan de cazar y necesitan localizar a sus crías en la playa. "Después de pasar tantas horas con las crías, pude reconocer fácilmente al menos la mitad de los cantos", comenta el investigador entre risas.
Su investigación demuestra que los cantos de las crías alojadas cerca se van volviendo cada vez más similares, comparables a los acentos locales de los humanos. En un experimento en el que reprodujo los cantos de las crías a través de un altavoz, Koen de Reus también observó que las crías esperaban su turno antes de vocalizar. "Al igual que los humanos, que esperan a que alguien termine de hablar", explica. "Parece que las focas son animales mucho más sociales de lo que creíamos".
Evolución del lenguaje
Estos hallazgos podrían ayudar a los científicos a comprender mejor la evolución del lenguaje, no solo en las focas, sino también en los humanos. "Se suele pensar que el lenguaje es lo que distingue a los humanos de los animales", afirma el biólogo.
"Con esta investigación, quise demostrar que no somos tan únicos como creemos: cada animal tiene su propio sistema de comunicación, pero algunas de sus características se superponen. Al compararlos, podemos aprender más sobre cómo evolucionaron dichos sistemas, incluido el nuestro. Espero que esta investigación siente las bases para lograr precisamente eso".











