updated 1:27 PM CET, Dec 5, 2016

Los bebé foca necesitan los mejores hielos

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foca mamá y bebé

Las focas arpa hembras buscan las más gruesas y antiguas bolsas de hielo sobre las que dar a luz

La pérdida de hielo marino podría obligar a las focas a buscar lugares de cría más al Norte

En la vasta extensión de hielo marino en el Golfo de San Lorenzo en Canadá, para el ojo no entrenado pasan desapercibidos un centenar de tonos blancos y grises. Pero, según un nuevo estudio, las focas arpa hembras pueden detectar la diferencia - buscan las más gruesas y antiguas bolsas de hielo sobre las que dar a luz. La elección de este hábitat puede ser más difícil de encontrar en un mundo en calentamiento, obligando a las focas a buscar otras opciones.

foca descansa en el hielo

Las focas arpa (Pagophilus groenlandicus) dependen del hielo marino estable para mantener a sus crías a salvo de depredadores y cerca del mar. Sin embargo, este ambiente entre las focas y su sala de maternidad es efímero en el tiempo. A partir de finales de enero, cuando la superficie del océano comienza a congelarse, pequeños círculos de hielo derretido se unen en grandes crepes, que engrosan, crecen y cambian de gris a blanco. Cientos de miles de focas hembras se congregan en el hielo flotante para dar a luz a finales de febrero y principios de marzo.

La elección por la madre de una plataforma de hielo es crucial para la supervivencia del cachorro. Después de tan sólo 12 días de lactancia, la reciente mamá y el cachorro destetado quedan a la deriva por un mes. En un primer momento, y demasiado débiles para bucear, los jóvenes ayunan por algunas semanas, luego, gradualmente, practican la caza, mientras que regresan a descansar en el hielo.

foca entre hielo derretido

Mientras tanto, el hielo en movimiento empieza a burbujear y crujir, se separa a principios de abril cuando el agua se calienta. Este momento puede significar la vida o la muerte para las jóvenes focas, si no se han convertido en buenos nadadores y superado su dependencia  del hielo. Témpanos gigantes dando vueltas pueden aplastar a un animal. Las focas también se pueden ahogar muchas veces por el cansancio, si las olas y el viento barren los inestables témpanos de hielo (sin hablar de depredadores como las orcas).

Los científicos del gobierno canadiense, que establecen cuotas anuales para la caza de focas, querían saber si el cambio climático podría alterar las condiciones de esta estrecha ventana de hielo fundamental para las focas, y si las madres se adaptan a características particulares de hielo. Buscaron en los registros anuales relativos a la ubicación de las zonas de parto que datan desde 1977, un área de 5.000 kilómetros cuadrados de hielo marino ocupado por las hembras durante el parto. El equipo superpuso estas observaciones con datos del Servicio Canadiense de Hielo de más de 40 años de la cubierta de hielo, su espesor y el tamaño de témpano. También examinaron las variaciones anuales en la calidad del hielo.

foca arpa y cría

Las focas hembras estaban claramente establecidas en la parte más gruesa de hielo: hielo gris y blanco (de 15 a 30 centímetros de espesor) y el hielo de primer año (30 a 120 centímetros de espesor), que es el mayor espesor a que puede llegar el hielo estacional antes de que se derrita cada año. Cantidad y calidad de la materia de hielo, dice el autor del estudio Mike Hammill, un biólogo de Fisheries and Oceans Canada, en Quebec, el departamento gubernamental que administra los recursos marinos de Canadá. Debido a que las focas más jóvenes tienden a ahogarse en el hielo delgado e inestable, controlar el estado de la gruesa capa de hielo puede mejorar las estimaciones de las muertes de focas jóvenes. Estos datos ayudarán al Gobierno a fijar cuotas más conservadoras para la caza de focas, dice.

hielo marino en Canadá

Aunque muchas proyecciones del cambio climático se centran en la cubierta de hielo total, el equipo encontró que en el Golfo de San Lorenzo la disponibilidad de la gruesa capa de hielo no está necesariamente relacionada con la capa de hielo total. En los últimos años, con malas condiciones del hielo en general, todavía pueden existir zonas buenas de capas de hielo gruesas, y viceversa. El estudio también confirma el descenso de hielo marino a largo plazo que otros investigadores han observado. Las malas condiciones del hielo son más comunes en la última década que en los últimos 30 años, informó el equipo en la edición de este mes de la revista Canadian Journal of Zoology, incluyendo una capa de hielo total menos extensa y temporadas más cortas de la gruesa capa de hielo que prefieren las focas. "Con el tiempo podemos ver una degradación del hielo para las focas, pero que no es continúo", dice Hammill. "Hay una serie de años buenos, una serie de años malos".

foca bebé

Los hallazgos ayudarán a los científicos a predecir si las focas se pueden adaptar a la par que sus entornos cambiantes, dice David Johnston, un ecologista de la conservación de la Duke University Marine Lab en Beaufort, Carolina del Norte. "Las focas tendrán que tomar una decisión", dice Johnston. "Van a querer encontrar el lugar que sea el más estable para sus crías. Esto podría enviarlas a la búsqueda de hielo en latitudes más al norte en el futuro", dice.

Artículo científico: Drifting away: implications of changes in ice conditions for a pack-ice-breeding phocid, the harp seal (Pagophilus groenlandicus)

Crédito imágenes: David White/IFAW | Thomas Hallermann; Jessica Horne /Marine Photobank