Sus visitas a la infraestructura humana aumentan con la pérdida de hielo marino, no con una mala condición física
Los osos polares son animales sumamente curiosos. Esa curiosidad a menudo los lleva a entrar en contacto con los humanos y puede poner en riesgo a ambas especies.
A medida que el clima ártico se calienta, algunos osos polares pasan más tiempo en tierra firme, lejos de los hábitats de hielo marino de los que dependen para cazar focas.
Debido al estrés nutricional que sufren los osos polares por la pérdida de hielo, algunos se preguntan si se ven obligados a correr más riesgos cerca de los humanos en su búsqueda de alimento, lo que incrementa las interacciones y los conflictos entre osos polares y personas. Sin embargo, hasta ahora, se ha investigado poco sobre esta relación.