Una estrategia defensiva bien conocida es la formación de grupos de hasta 200 individuos
El calamar blanco ovalado (Sepioteuthis lessoniana sp. 2), conocido localmente como shiro-ika, es un calamar de tamaño mediano distribuido naturalmente en los océanos Índico y Pacífico occidental, que revolotea dentro y fuera de una amplia gama de hábitats diferentes, desde praderas marinas poco profundas, sobre arrecifes de coral, hasta profundidades de 100 m a lo largo de entornos costeros.
En zonas de tanta biodiversidad, los calamares se encuentran con depredadores de todos los tamaños y formas, desde aves marinas que vuelan sobre sus cabezas hasta tiburones, atunes y otros cefalópodos que merodean bajo el mar. Una variedad tan grande de amenazas exige un amplio repertorio de estrategias de supervivencia.
Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) ya habían descubierto cómo el shiro-ika cambia de color al moverse entre diferentes tonos de sustrato. Ahora, el mismo equipo ha delineado un panorama completo de cómo este cefalópodo emplea una sofisticada gama de estrategias de camuflaje para adaptarse a diferentes entornos y amenazas.
"La amplia variedad de estrategias visuales que utilizan los calamares es sorprendentemente compleja, especialmente si tenemos en cuenta que tradicionalmente se ha considerado que estos animales pasan la mayor parte de su vida en aguas abiertas", explica el ex investigador visitante del OIST, Dr. Ryuta Nakajima.
"Este descubrimiento sugiere que los calamares tienen una relación conductual más profunda con el fondo del océano de lo que se pensaba anteriormente".
Imagen derecha: Una descripción general de los diferentes componentes de camuflaje que el calamar ovalado blanco, o shiro-ika, emplea al ensamblar su estrategia de camuflaje. A-D son patrones de coloración, E-M son posturas, I-M son estados de movimiento. Los calamares pueden combinar estos elementos según su entorno y se ha observado que coordinan componentes con calamares adyacentes para mejorar su camuflaje colectivo. Crédito: Nakajima et al., 2025.
Cómo usan los calamares el camuflaje y el engaño
Los depredadores naturales del shiro-ika suelen tener una visión aguda pero monocromática, especialmente diseñada para detectar la simetría en los sustratos, por lo demás asimétricos, de los arrecifes. Para contrarrestar esto, el calamar selecciona patrones de colores que son altamente irregulares para combinar perfectamente con su entorno, ya sea imitando rocas cubiertas de algas, mezclándose con las sombras debajo de las rocas o volviéndose transparentes para permanecer invisibles contra los lechos de pastos marinos arenosos.
El equipo también describió un patrón de coloración específico denominado "disruptivo", que, al igual que los patrones deslumbrantes que se pintaron en los buques de guerra durante la Primera Guerra Mundial, no está destinado a ocultar el calamar, sino que podría confundir a los depredadores sobre la verdadera forma, tamaño y ubicación del calamar, lo que les facilitaría escapar en caso de apuro.
"La capacidad de los calamares para cambiar su apariencia es asombrosa", añade el Dr. Wee Hin Boo, del Instituto de Cambio Climático de la Universidad Nacional de Malasia, quien contribuyó a la investigación.
"Al analizar los patrones matemáticos subyacentes en su comportamiento, pudimos confirmar las diferentes estrategias que utilizan para desaparecer. Cuantificar lo que el ojo ve fue un desafío fascinante".
Imagen derecha: Diferentes estrategias de camuflaje empleadas por el calamar blanco ovalado, o shiro-ika. A) Dos calamares crean un efecto de superposición al fusionar sus componentes cromáticos. B) Tres animales apilados junto a una roca. C) Escondidos bajo una roca viva, mimetizándose con el entorno. D) Patrón de camuflaje disruptivo con aletas apoyadas sobre el sustrato, lo que resulta en una transición gradual del sustrato al patrón disruptivo. E) Dos animales con patrones moteados, escondidos entre una rama y una roca. F) Dos animales apilados con patrones moteados oscuros que oscurecen sus contornos. G) Escondidos junto a una roca cubierta de algas con un patrón moteado y brazos alzados para camuflarse. Crédito: Nakajima et al., 2025.
Estrategias grupales y preocupaciones de conservación
Como parte de su estrategia, los calamares seleccionan diferentes posiciones de los brazos para minimizar la simetría, como lanzarlos a un lado o dejarlos caer caóticamente al frente. Una estrategia defensiva bien conocida del calamar ovalado es la formación de cardúmenes, formando grupos de hasta 200 individuos.
El investigador del OIST, Dr. Zdenek Lajbner, continúa: "Descubrimos que los calamares sincronizan sus estrategias de camuflaje, como apilarse uno sobre otro para simular una roca, lo que demuestra su capacidad para coordinar su camuflaje".
"Recientemente se ha observado a estos calamares en el mar Mediterráneo, al que ingresaron a través del Canal de Suez. A medida que aparecen en ecosistemas más variados, sus diversas estrategias de camuflaje cobran cada vez mayor relevancia para la ciencia", afirma el Dr. Michael Kuba, exinvestigador del OIST y actual profesor de la Universidad de Nápoles Federico II, en Italia.
El Dr. Nakajima añade que "el shiro-ika es una especie de importancia comercial en Okinawa; sin embargo, su captura anual ha disminuido un 98 %. Espero que este estudio aporte información valiosa sobre la interdependencia ecológica entre el calamar y su ecosistema, contribuyendo así al desarrollo de estrategias de conservación más eficaces".
Los calamares presentados en este estudio son parte del exitoso proyecto de investigación en acuicultura dirigido por el Dr. Lajbner en el OIST, que ha demostrado la viabilidad de criar calamares sanos y activos durante varias generaciones, algo que ha resultado extremadamente difícil para los cefalópodos en general.
El Dr. Lajbner afirma: "El calamar ovalado es un candidato viable para futuras investigaciones sobre la cognición en cefalópodos, así como un posible modelo animal para estudiar la percepción visual y el control motor a través del sistema nervioso central. Es un animal extraordinario".
El artículo se publica en la revista Scientific Reports: Situational motionless camouflage of a loliginid squid











