Habían desaparecido de la Isla Floreana por la introducción de mamíferos invasores
Más de 150 tortugas gigantes han sido reintroducidas en la isla Floreana, en el famoso archipiélago de las Galápagos en Ecuador, donde desaparecieron hace más de un siglo, informó el viernes el Ministerio de Ambiente y Energía.
Los guardabosques del parque llevaron en sus espaldas grandes cajas con las 158 tortugas y caminaron siete kilómetros (cuatro millas) a través de terreno volcánico y áreas de difícil acceso antes de liberarlas, dijo el ministerio en un comunicado.
"Por primera vez en más de un siglo, Floreana vuelve a ser el hogar de las tortugas gigantes, una especie que juega un papel estratégico como ingenieros de ecosistemas: dispersores de semillas, reguladores de la vegetación y promotores de la regeneración del hábitat natural", indicó el ministerio.
Las Islas Galápagos, Patrimonio de la Humanidad, se encuentran a unos 1.000 kilómetros de la costa de Ecuador. Son famosas por su flora y fauna únicas y es donde el científico británico Charles Darwin desarrolló su teoría de la evolución.
Una ONG, Island Conservation, dijo que era la primera vez que tortugas gigantes caminaban por Floreana desde que la especie nativa, Chelonoidis niger niger, fue llevada a la extinción allí a mediados del siglo XIX después de la introducción de mamíferos invasores.
Imagen: Liberación de una tortuga gigante en la Isla Floreana. Crédito: Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador
Según National Geographic, existen 13 especies vivas de tortugas de Galápagos en otras islas del archipiélago. Pueden pesar más de 250 kilogramos (550 libras). La tortuga más longeva registrada vivió hasta los 175 años.
El ministerio ecuatoriano indicó que las tortugas liberadas provienen de un centro de crianza del Parque Nacional Galápagos, donde se desarrolló un programa especializado utilizando tortugas con alta carga genética de la especie endémica de la isla que se encuentra en la isla Isabela, que se encuentra a unos 180 kilómetros de Floreana.
Cada tortuga fue sometida a una cuarentena exhaustiva y se le implantó un microchip para su identificación antes de su liberación, indicó.
La ministra Inés Manzano, destacó que: "la restauración de Floreana demuestra que cuando el Estado lidera procesos basados en ciencia, cooperación y participación comunitaria, se alcanzan resultados históricos. La liberación de estos reptiles representa la recuperación de procesos ecológicos esenciales y reafirma la conservación como una política pública prioritaria para el Gobierno Nacional".
Durante una década, los investigadores han trabajado para reintroducir en Floreana otras 12 especies endémicas como parte de un programa de reforestación.
Floreana, con una extensión de 173 kilómetros cuadrados, fue la primera en ser habitada por humanos en todo el archipiélago.












