updated 3:47 PM CET, Dec 7, 2016

Hordas de elegantes criaturas azules varan en las costas del Pacífico

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invasión de Velella velellas en costas de Estados Unidos

Enjambres de Velella velella son empujados normalmente a tierra cada pocos años

Vientos inusualmente fuertes han empujado a miles de Velella velellas, también conocidas como vela de mar o vela purpura, a las playas de la Costa Oeste de los Estados Unidos.

Desde Washington a Oregon las playas están cubiertas con extrañas criaturas de color azul zafiro. Estos animales son delicadas Velella velellas que han sido varadas en tierra por vientos del oeste muy fuertes.

Mientras que comúnmente se conocen como "medusas" la taxonómica dice que la Velella es prima lejana de las medusas. Realmente "son tan diferentes de las medusas como los mamíferos y aves lo serían entre los vertebrados", dijo a SF Gate el biólogo marino Jim Watanabe cuando Velellas vararon en California el año pasado. (Si bien los varamientos de Velella son difíciles de predecir, enjambres de estos animales son empujados normalmente a tierra cada pocos años).

Velella velella

De hecho, cada "criatura" que vemos no es un sólo animal, sino muchos: similares a los corales, las colonias gelatinosas de velas de mar finas como el papel son multitud de pólipos. Las colonias de Velellas normalmente viven en grupos en la superficie del océano abierto, transportadas por los vientos que soplan en contra de sus velas que sobresalen fuera del agua. "Ellas van a donde va el viento", dijo Watanabe. Las Velellas han evolucionado su llamativo color para el camuflaje y la protección contra el sol.

El Monterey Bay Aquarium Research Institute (MBARI) echa una mirada más profunda a lo que es exactamente una Velella:

Mientras que las Velella son hermosos a la vista desprenden un fuerte olor a pescado a medida que empiezan a descomponerse, informa The Oregonian. Al igual que las medusas, tienen la capacidad de picar a sus presas, pero los seres humanos no suelen sentir el efecto. (La fuerza de la toxina de las Velellas "es similar a la de una anémona). Aún así,"si las tocas, a continuación no te toques los ojos", aconsejó el educador marino Bill Hanshumaker en The Oregonian.