Sus larvas viven como parásitos dentro de otros organismos marinos
Un equipo de investigación internacional, entre cuyos miembros se encuentra la Dra. Nancy Mercado Salas del Instituto Leibniz para el Análisis del Cambio de la Biodiversidad (LIB), ha descrito una nueva familia de copépodos (Copepoda).
El descubrimiento se realizó a una profundidad de más de 2.500 metros en la cuenca de Irminger, al sureste de Groenlandia, y aporta nuevos datos sobre la evolución de un grupo de animales que hasta ahora se conocía poco.
Los llamados Monstrilloida son considerados uno de los grupos de copépodos marinos más inusuales. Sus larvas viven como parásitos dentro de otros organismos marinos, mientras que los adultos nadan libremente en el agua y no se alimentan.
Debido a su particular anatomía —carecen, entre otras cosas, de las antenas y las piezas bucales típicas de los crustáceos—, su clasificación filogenética ha sido durante mucho tiempo objeto de debate científico.
Desde 1852, solo se conocía una familia dentro del orden Monstrilloida: los Monstrillidae. La familia Thalassodoridae, recientemente descrita, representa, por lo tanto, una significativa expansión del árbol filogenético conocido de este grupo de animales. La descripción se basó tanto en detallados estudios morfológicos como en análisis genéticos.
Imagen derecha: Dibujo científico lineal de Thalassodoron bathyale. Crédito: Suárez-Morales et al., CC BY
El único ejemplar conocido hasta la fecha fue recolectado a una profundidad de 2.537 metros. Presenta varias características que difieren notablemente de todos los monstriloideos conocidos hasta ahora. Entre estas características se incluyen antenas excepcionalmente largas que apuntan hacia atrás, así como estructuras corporales previamente desconocidas que podrían proporcionar nuevos datos sobre la evolución y el estilo de vida de estos animales.
"El descubrimiento de la nueva familia Thalassodoridae demuestra que las profundidades marinas aún albergan formas de vida desconocidas hasta ahora para la ciencia", afirma la Dra. Nancy Mercado Salas del LIB. "También abre nuevas perspectivas sobre la biología, la morfología y la evolución de este extraordinario grupo de copépodos".
El nombre científico también refleja la singularidad del hallazgo: la especie recién descrita, Thalassodoron bathyale, se traduce aproximadamente como "regalo de las profundidades marinas", en referencia al inesperado descubrimiento de este extraordinario crustáceo.
Investigadores de Alemania, Italia y México participaron en el estudio.
Los hallazgos se publican en la revista PeerJ: A new family of the order Monstrilloida (Copepoda) from deep waters of the North Atlantic supported by morphological and genetic evidence











