Observadas en los Everglades de Florida en el 2007, han establecido múltiples poblaciones
Investigadores de la Universidad de Florida instan a la población a colaborar para detener la propagación de un pez invasor que se desplaza de forma sigilosa por canales, marismas y humedales, afectando los entornos más vulnerables de la región.
Se solicita a los turistas, residentes, pescadores, habitantes de los Everglades y amantes de la naturaleza en los condados de Palm Beach, Broward y Miami-Dade que reporten cualquier avistamiento de la anguila asiática de pantano, conocida científicamente como Monopterus albus o M. javanensis.
"Estos peces son difíciles de encontrar y por eso necesitamos la ayuda del público", explicó Frank J. Mazzotti, profesor de ecología de la vida silvestre del Instituto de Ciencias Alimentarias y Agrícolas (UF/IFAS) de la Universidad de Florida en Fort Lauderdale. “No podemos estar en todas partes todo el tiempo, pero colectivamente, el público sí puede”.
Originarias del este y sureste de Asia, las anguilas asiáticas de pantano fueron detectadas por primera vez en Estados Unidos en la década de 1990 y posteriormente observadas en los Everglades de Florida en el 2007. Desde entonces, han establecido múltiples poblaciones en el sur de Florida, lo que ha generado preocupación entre los científicos por su impacto en los ecosistemas nativos.
Imagen derecha: Anguilas asiáticas de pantano. Fotografía cortesía de USGS.
"Esta especie se alimenta de la fauna silvestre nativa y compite con ella y existen indicios de una disminución de cangrejos de río y anfibios en algunas zonas", señaló Mazzotti, quien labora en el Centro de Investigación y Educación de UF/IFAS en Fort Lauderdale.
"Una gran preocupación es cómo interactuarán especies invasoras como estas con la restauración de los Everglades", afirmó. "Si logramos mejorar la calidad del agua, pero no podemos controlar las especies invasoras, ¿Habremos restaurado realmente los Everglades?".
Parte de lo que hace que las anguilas asiáticas de pantano sean tan difíciles de controlar es su excelente adaptación al entorno del sur de Florida. Pueden respirar aire, sobrevivir en condiciones de bajo oxígeno y persistir durante las estaciones húmedas y secas excavando en el lodo. Además, son principalmente nocturnas y su esquivo comportamiento también dificulta su detección mediante métodos de muestreo tradicionales, como la pesca eléctrica diurna. Si bien los investigadores han desarrollado nuevas herramientas, incluidas técnicas de ADN ambiental que permiten detectar la especie en muestras de agua, estos métodos no pueden cubrir todos los canales y humedales. Es en ese punto donde la participación ciudadana resulta fundamental.
Imagen derecha: Dos anguilas asiáticas de pantano. Fotografía cortesía de USGS.
Este esfuerzo se apoya en campañas de divulgación previas que demostraron el valor de la ciencia ciudadana. Al combinar medios tradicionales, redes sociales y la participación directa de la comunidad, los investigadores lograron recopilar numerosos informes del público que ayudaron a rastrear especies invasoras en toda la región. Ahora, los científicos amplían ese mismo enfoque a las anguilas asiáticas de pantano, con especial atención en las comunidades más cercanas a los Everglades.
"Las personas que viven, trabajan y pasan tiempo al aire libre en estas áreas son nuestros mejores ojos sobre el terreno", explicó Mazzotti. "Algunas de las observaciones más valiosas provienen de quienes mejor conocen estos cursos de agua”.
Se anima a cualquier persona que observe un pez similar a una anguila en canales, humedales o zonas pantanosas a que tome una fotografía con su teléfono y a que lo comunique de inmediato llamando al 1-888-IVEGOT1 (483-4681), visitando el sitio web www.IVEGOT1.org o utilizando la aplicación móvil IVEGOT1. Estos informes permiten a los científicos monitorear la propagación de la especie, priorizar acciones de respuesta y comprender mejor su impacto en los ecosistemas del sur de Florida.
"Los descubrimientos científicos no solo ocurren en laboratorios, sino también en los jardines, a lo largo de las orillas de los canales y en el agua", concluyó Mazzotti. "Cada informe cuenta. Usted podría ser quien nos ayude a encontrar la próxima población de esta especie invasora y detener su propagación".











