Los entornos de aguas subterráneas pueden sustentar vida especializada adaptada a la oscuridad
Investigadores han identificado dos nuevas especies del género Bogidiella, pequeños anfípodos parecidos a camarones que viven en ambientes acuáticos subterráneos, en las aguas de cuevas de las islas Ryukyu, una cadena de islas subtropicales en el suroeste de Japón.
Estas criaturas son claros productos de su entorno acuático subterráneo, a menudo carecen de pigmentación y ojos, y poseen alargados apéndices y reducidas patas natatorias, llamadas pleópodos.
El profesor Ko Tomikawa, de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Hiroshima, y sus colaboradores describen dos especies de anfípodos hasta ahora desconocidas para la ciencia.
Los anfípodos, en concreto los de la familia Bogidiellidae, pueden encontrarse en entornos que a menudo pasan desapercibidos, como los estrechos cursos de agua que conectan diferentes cauces y las aguas subterráneas. Estos hábitats acuáticos también varían ampliamente, desde agua dulce y agua salobre hasta sistemas influenciados por el agua de mar, como las aguas anquialinas, que están conectadas al océano a través de pasajes subterráneos.
Las nuevas especies estudiadas en este trabajo son Bogidiella isajii y Bogidiella painushima. B. isajii se recolectó en una cueva submarina anquialina en la isla Minamidaito, mientras que B. painushima se encontró en agua dulce que fluía a través de una cueva en la isla Ishigaki. Las aguas de cuevas como estas están estrechamente ligadas a los entornos de aguas subterráneas, que pueden sustentar vida especializada adaptada a la oscuridad.
"Las aguas subterráneas se han utilizado durante mucho tiempo en la vida humana como fuente de agua potable y para fines agrícolas, pero en los últimos años, la conservación del medio ambiente de las aguas subterráneas se ha convertido en un gran desafío", dijo Tomikawa, autor principal del estudio.
Características que distinguen a B. isajii
B. isajii recibe su nombre en honor a Yoshitaka Isajii, su descubridor. Los ejemplares de esta especie miden aproximadamente entre 3,8 y 4,3 mm de largo, un tamaño similar al de una semilla de sésamo. Se describe a esta especie como carente de la rama interna, un apéndice ramificado en sus pleópodos.
Por lo general, los anfípodos tienen tres pares de pleópodos, cada uno con dos ramas. La armadura de las ramas (estructura endurecida del exoesqueleto; que proporciona forma y funcionalidad) de los urópodos ("patas" más cercanas a la parte posterior del animal) en los pares 1 y 2 también está ausente.
Además, el telson, o lo que comúnmente se conoce como la estructura en forma de abanico en la cola del camarón (aunque en estas especies se asemeja más a una aleta), tiene una forma diferente a la de otros miembros del género y parece ser más ancho que largo. El telson suele ser útil para distinguir las especies de anfípodos.
Diferencias de B. painushima
El nombre de B. painushima deriva de "Painu-shima", un término okinawense que significa "isla del sur". Los ejemplares de esta especie miden aproximadamente entre 1,4 y 3,2 mm de largo, lo que los hace ligeramente más pequeños que los de B. isajii. Aunque morfológicamente similar a otras especies del género, B. Painushima difiere en las características de la cabeza, antenas, telson y gnatópodos, apéndices utilizados para alimentarse y acicalarse.
Entre estas diferencias se encuentran la forma del seno antenal, un hueco en la cabeza donde se inserta la antena, y el tamaño del cono glandular en el segundo segmento en la base de la segunda antena. La armadura del telson también es distintiva, y las diferencias en los gnatópodos constituyen otra característica definitoria de la especie.
Imagen derecha: Anfípodo en una cueva submarina en la isla Minamidaito. Crédito: South Daito Island Exploration Project
Estudios y conservación de aguas subterráneas
Se tomaron muestras para determinar las secuencias genéticas presentes en estas especies para futuros estudios.
Basándose en la sorprendente diversidad hallada en las muestras de agua subterránea y del entorno anquialino, Tomikawa y su equipo quisieran realizar estudios más exhaustivos para descubrir algunos de los misterios biológicos que podría albergar el agua subterránea. Además, es necesario investigar la historia evolutiva de las nuevas especies y de las especies en estos entornos en general para comprender la biodiversidad en las zonas acuáticas subterráneas.
Una vez logrado esto, se podrán poner en marcha medidas de conservación para los ecosistemas de aguas subterráneas.
La conservación de la biodiversidad, especialmente en áreas olvidadas por la mayoría de la gente, es uno de los objetivos principales del estudio. Los investigadores esperan que, mediante la exploración, la educación y la sensibilización, se logre una sociedad más responsable y se frene el deterioro de las áreas naturales causado por las actividades humanas.
El equipo de investigación también incluyó a Hiro Yoshimura y Mushi Ugomeki de la Escuela de Posgrado de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Hiroshima, y a Michitaka Shimomura del Laboratorio de Biología Marina de Seto en la Universidad de Kioto.
El estudio se ha publicado en la revista Zootaxa: Two new species of the genus Bogidiella (Crustacea: Amphipoda: Bogidiellidae) from Japan











