Diminutas estructuras minerales y fibras de colágeno se unen para crear un material resistente y flexible
Los tiburones han evolucionado durante más de 450 millones de años, desarrollando esqueletos no a partir de hueso, sino de un resistente y mineralizado cartílago. Estas criaturas son más que simples rápidos nadadores: están diseñadas para la eficiencia.
Sus espinas actúan como resortes naturales, almacenando y liberando energía con cada movimiento de cola, lo que les permite moverse a través del agua con una suave y poderosa gracia.















