
Se realizó en el Museo de Auckland (Nueva Zelanda) ante 4.000 personas
El tiburón era una hembra de 3 metros y 300 kg. de peso
El pasado día 8 de enero de 2009 tuvo lugar en el Museo de Auckland (Nueva Zelanda) la disección de un Tiburón blanco que, desde este mismo Museo, la describieron como un gran éxito, como si se tratase de una función de circo o un estreno de cine.
No es para menos su alegría, pues según difundieron en una nota de prensa, el evento -el primero de este tipo en el Museo- fue organizado para crear conciencia de las amenazas a que enfrenta la especie del Gran blanco (Great White), y fue observado en directo por una multitud de cerca de 4.000 personas, tanto desde tribunas instaladas al efecto, como en pantallas en el interior del Museo.
La operación también fue vista en vivo por más de 30.000 personas en todo el mundo a través de Internet.
El procedimiento se llevó a cabo por el científico marino Clinton Duffy, del Departamento de Conservación de la Sección de Conservación Marina, y por el conservador del Museo Marino de Aucklan Dr. Tom Trnski.

El tiburón ballena (Rhincodon typus) es el pez más grande del mundo, una inmensa criatura que puede sobrepasar los 15 metros de longitud total y llegar a pesar más de 19 toneladas.Su cola puede medir más de 2,5 m de lado a lado.
Me he encontrado hoy en Yuotube un vídeo de una espectacular criatura marina: El Tiburón duende rosado (Mitsukurina owstoni), que es una especie de Tiburón, bastante inusual en cuanto a su morfología pues presenta una notoria prolongación a modo de morro que sobresale de su hocico (nariz de "tengu"(1), pinocho o Cyrano de Bergerac), unas mandíbulas con libre desplazamiento (es decir, se mueven hacia adelante cuando abre la boca -como el alien de la película-), y un color muy extraño, rosado o rojizo con el dorso gris. El tiburón duende es el único miembro vivo de la familia, de los cuales, Scapanorhynchus y Anomotodon, son sus parientes extintos.
La situación de los tiburones es extrema. Cinco de las cuarenta y siete especies mediterrráneas han perdido entre el 96% y el 99% de su población en los últimos dos siglos.
Según Oceana, España no aporta información adecuada y Francia "no informa en absoluto" sobre sus capturas. 









