Los que viajan más lejos son más sanos y tienen mayores reservas de grasa
Durante años, los investigadores han marcado tiburones en los océanos del mundo para saber adónde van, cómo migran y dónde se alimentan. Si bien estas marcas nos han proporcionado una gran cantidad de información sobre sus vidas, aún quedan muchas preguntas por responder.
Una de ellas es: ¿Por qué algunos individuos recorren grandes distancias mientras que otros se quedan más cerca de casa? Un nuevo estudio podría tener la respuesta. Sugiere que el afán viajero del tiburón podría deberse a la cantidad de energía almacenada en su cuerpo.
En el estudio, los investigadores dirigidos por el fundador y director científico de Beneath the Waves (una organización sin fines de lucro de conservación de los océanos), Dr. Austin J. Gallagher, capturaron y examinaron 13 tiburones azules machos en las aguas de Rhode Island.
Antes de colocarles las etiquetas satelitales y liberarlos de nuevo en el agua, el equipo tomó detalladas medidas corporales y muestras de sangre de cada tiburón. Las etiquetas les permitieron rastrear con precisión la distancia recorrida por los tiburones, el tamaño de las áreas que utilizaban y cómo sus patrones de movimiento cambiaron con el tiempo.
Mientras tanto, las muestras de sangre proporcionaron información sobre los niveles de triglicéridos, un tipo de grasa que refleja las reservas de energía almacenadas. El objetivo era explorar la relación entre los movimientos de los tiburones y su metabolismo.
Imagen: Diagrama conceptual que plantea la hipótesis de la estrategia metabólica de tiburones de alta movilidad en alta mar. Crédito: PLOS One (2026). DOI: 10.1371/journal.pone.0337589
El seguimiento revela una clara relación
Los tiburones fueron monitoreados durante hasta 82 días. Tras analizar los datos de los primeros 45 días, los científicos encontraron una clara relación entre la salud interna del tiburón y su comportamiento.
Los tiburones que viajaron más lejos eran más sanos y tenían mayores reservas de grasa. Aquellos con menores reservas de energía tendían a permanecer en áreas más pequeñas. Curiosamente, el tamaño corporal no importaba tanto. Esto sugiere que, en el caso de un tiburón azul (Prionace glauca), la cantidad de grasa que ha almacenado es un indicador mucho mejor de su viaje que su tamaño físico.
De hecho, el estudio descubrió que estos niveles de energía explicaban hasta el 79 % de la variación en el movimiento de los tiburones. Esto sugiere que la salud interna es el factor más importante que impulsa los viajes de larga distancia.
Imagen: Mapa del área de estudio frente a la costa este de los Estados Unidos, con trayectorias interpoladas y distancia total recorrida por los 13 tiburones azules machos marcados en el presente estudio.
Nuevas perspectivas sobre la vida marina
Para los científicos, los hallazgos abren una nueva forma de estudiar a los depredadores oceánicos.
Afirman: "Nuestros resultados sugieren que la variación en estas métricas puede ser importante para determinar la escala y el tipo de movimiento de los grandes consumidores pelágicos y, como tal, estudios futuros que integren la fisiología y el comportamiento pueden ayudar a explicar la dinámica variable resultante de los movimientos a corto, parciales y a largo plazo en animales rastreados".
El estudio se ha publicado en la revista PLOS One: Linking physiological state to movement dynamics in an open ocean predator, the blue shark (Prionace glauca)













