1

Pasaban las cinco de la mañana y el mar enseñaba los dientes. La discoteca Playa Club ya había echado el cierre una hora antes. Al estar casi a ras del arenal vieron el peligro cerca. En Moon 57, situado tras las Esclavas a mayor altura, permanecían muchas personas de copas. Pero olas de ocho metros traspasaron el paseo y golpearon su terraza. Los responsables de la discoteca indicaron que había que desalojar. Costó. La gente, de fiesta, no era consciente del peligro. Minutos después los hechos demostraron que la cosa iba muy en serio