1
Los niños que en el siglo XIV habitaban lo que hoy conocemos como Tailandia, tenían una “sana” diversión: mientras su padres trabajaban en los campos de arroz, los pequeños se dedicaban a juntar de pozas poco profundas y canales, unos pececillos marrones y poco agraciados a la vista, que tenían un comportamiento muy agresivo para sus congéneres. Una vez conseguidos los ejemplares más peleones, los enfrentaban entre sí en encarnizadas luchas. Se trata de los Betta, unos anabántidos, capaces de respirar aire atmosférico gracias a un órgano llamado laberinto. Esto les permite sobrevivir en aguas poco profundas o casi estancadas.

Comentarios

    Submit a Comment
     Name : 





    3 + 5 =