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Vida en las chimeneas de metano



Entre 400 y 1200 metros de profundidad, en una total oscuridad, encontramos ecosistemas únicos, nunca antes filmados. Conocíamos la existencia de estos ecosistemas y sus especies asociadas gracias a la extracción de muestras de sedimento y de fauna, pero nunca habíamos podido observarlos directamente en su medio natural.



Frente a las costas de Cádiz y Huelva, las emanaciones de metano procedentes del subsuelo marino han dado lugar a unos peculiares montículos, llamados volcanes de fango, algunos con diámetros superiores a 1000 metros y una altura de más de 100. Estas emanaciones de gas son el motor de un ecosistema único, formado por un gran número de especies que, directa o indirectamente, se benefician de dichas emisiones.



Durante la última campaña realizada por el grupo de Geociencias Marinas (GEMAR), perteneciente al Instituto Español de Oceanografía (IEO), en el marco del proyecto LIFE+INDEMARES, se filmaron por primera vez diferentes tipos de hábitats y especies de estos ecosistemas y se avanzó considerablemente en la toma de muestras de manera directa. Tras 15 días de expedición, utilizando los más modernos sistemas de investigación oceanográfica, los científicos han encontrado un gran número de especies, que sumado a las ya catalogadas, podrían rondar el millar. Algunas especies podrían ser nuevas para la ciencia y otras nunca antes citadas en esta zona del Atlántico. Ahora trabajan a contrarreloj, analizando las imágenes y muestras recogidas, esperando que con sus conclusiones puedan establecerse las políticas precautorias necesarias para salvaguardar estos ecosistemas profundos del golfo de Cádiz.













El vídeo minuto a minuto



En el primer plano se observa una quimera (Chimaera monstrosa), un "fósil viviente" que pertenece a uno de los grupos de peces más antiguo de los océanos y que son muy sensibles a la sobreexplotación pesquera.



En el siguiente plano se puede ver una gallineta (Helicolenus dactylopterus) inmersa en una nube de Eufausiáceos, unos pequeños crustáceos muy comunes en los fondos del golfo de Cádiz y que sirven de alimento a muchos organismos, como puede verse en esta secuencia y también en la siguiente, en la que se observa la captura de uno de éstos por un cangrejo del género Munida.



En el segundo 58 se ve un pulpo y, unos segundos después, un campo de crinoideos Leptometra, parientes cercanos de estrellas y erizos de mar, y que suelen encontrarse en zonas de alta productividad debido a que se alimentan filtrando las partículas orgánicas en suspensión. Suelen permanecer sujetos al fondo pero, como se ve en el minuto 1:30, también pueden desplazarse distancias cortas.



En las siguientes secuencias se ve un pequeño tiburón, conocido comúnmente como bocanegra o gata (Galeus melastomus) que pasea en un campo de pennatulaceos de la especie Kophobelemnon stelliferum, unos organismos con forma de pluma, constituidos por multitud de pólipos que viven en colonia y emparentados con los corales y las gorgonias.



A los dos minutos se ven los campos de ripples, pequeñas ondulaciones del fondo marino, de diferentes direcciones, generados por la corriente del agua mediterránea en el canal Gusano. En los lugares a resguardo de la corriente, se ven acumulaciones de erizos o restos de estos.



A partir del minutos 2:20, se pueden ver campos de esponjas hexactinelidas (fundamentalmente Asconema setubalense) y de gorgonias como Viminella flagellum. Ambas especies se favorecen de los sustratos duros generados por la actividad bacteriana ligada a la emisión de gases, pero son muy sensibles a los impactos pesqueros debido a su lento crecimiento. Entre ellas se observan otras especies de esponja de vistosos colores amarillentos o azulados, como las del género Terpios.



A partir del minuto 3:00 se ve un fondo rocoso, donde se identifican chimeneas formadas por la actividad bacteriana, entre sedimento arenoso de tamaño grueso.



En el minuto 4:20 se observa una raya de alrededor de un metro de largo de la especie Dipturus oxyrinchus, la cual suele alimentarse de crustáceos como la gamba blanca (Parapenaeus longirostris) que representa uno de los recursos pesqueros más abundantes de los fondos marinos del golfo de Cádiz.



Fuente: Instituto Español de Oceanografía

Ver también: Las primeras imágenes de los fondos del Cañón de Avilés