2
La taza posiblemente haya estado vagando por el mar entre 19 y 27 meses hasta llegar a la costa gallega. También puede que haya estado flotando aún más tiempo, y haya sido empujada por la corriente del Atlántico Norte desde algún punto del Océano hasta Nigrán. En todo caso, no deja de ser fascinante el enorme recorrido que puede hacer un objeto arrojado al mar hasta llegar a tierra.