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El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (PHIVOLCS) anunció el jueves la reducción del estado del volcán Mayon al Nivel de alerta 2.

A partir de las 8 a. M., PHIVOLCS dijo que está degradando el volcán Mayon al nivel de alerta 2 (nivel moderado de disturbios) después de un "declive general en disturbios" en el volcán tres semanas después de que bajó el estado al Nivel de alerta 3.

"PHIVOLCS-DOST ahora está reduciendo el estado de alerta de Mayon del Nivel de Alerta 3 al Nivel de Alerta 2, lo que significa el cese de la actividad eruptiva y la disminución a un nivel moderado de disturbios", dijo la agencia en su boletín.






La agencia dijo que la actividad sísmica se redujo a 10 eventos de caída de rocas desde un máximo de 82, mientras que la desgasificación del magma y las efusiones cortas de flujo de ceniza y rocas se controlaron por última vez el 15 de marzo y el 18 de marzo, respectivamente.

"Los terremotos de baja frecuencia asociados con desgasificación de magma y penachos cortos de ceniza se registraron por última vez el 15 de marzo de 2018, aunque el derrame de flujo de lava del cráter podría detectarse hasta el 18 de marzo de 2018. La disminución general de la sismicidad indica que actualmente no hay transporte activo de magma eruptible a los niveles superficiales del edificio", dijo PHIVOLCS.

"Desde la última observación del derrame de lava el 18 de marzo de 2018, no se ha detectado nueva lava en el cráter de la cumbre de Mayon. El brillo del cráter, que está asociado a la emisión de gases sobrecalentados en el respiradero de la cumbre, ha disminuido de intenso a débil", anadió.

Sin embargo, PHIVOLCS advirtió que la disminución del estado del volcán Mayon no significa el cese de su malestar, diciendo que puede elevar el nivel de alerta nuevamente si registra un resurgimiento de la inquietud volcánica. Pero PHIVOLCS dijo que puede reducir nuevamente el nivel de alerta si el volcán vuelve a los niveles de deformación del terreno base.

PHIVOLCS aún instó al público a evitar entrar en la zona de peligro permanente de seis kilómetros "debido a los riesgos perennes de desprendimientos de rocas, avalanchas, ráfagas de cenizas y erupciones súbitas impulsadas por vapor o freáticas en el área de la cumbre".

También se recuerda a las personas que viven en los valles y en los canales de los ríos activos que permanezcan vigilantes frente a los flujos de agua y lahares cargados de sedimentos en caso de fuertes lluvias.

Albay ha estado bajo un estado de calamidad desde el 16 de enero.

El NIvel de Alerta 4 fue levantado sobre el volcán el 22 de enero debido a sucesivas erupciones freáticas seguidas por la formación continua de lava, la desgasificación y los flujos de lava.