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El secretario general de la Confederación Española de Pesca (Cepesca) y presidente de Europêche, Javier Garat, ha reafirmado el sólido compromiso del sector español en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (pesca IUU, por sus siglas en inglés) y ha recordado las distintas iniciativas emprendidas por el sector para hacer frente a esta lacra global durante su participación en la jornada ‘‘La lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada: retos de futuro’, celebrada hoy en el MAPAMA con motivo de la celebración, por primera vez, ayer 5 de junio, del Día Mundial contra la Pesca Ilegal.

Entre estas iniciativas, Garat ha subrayado el impulso y la adhesión de Cepesca, en 2014, al Decálogo “Compromiso del sector pesquero español con la pesca sostenible”, que promueve la aplicación del Código de Conducta de Pesca Responsable de la FAO y, específicamente, la lucha contra la pesca ilegal. Igualmente determinante en la contribución del sector pesquero español a la lucha contra la pesca es la firma, ese mismo año, del “Protocolo de intenciones para la monitorización de la actividad pesquera, por parte de la Secretaria General de Pesca de buques de interés español abanderados en un tercer país”; así como su apoyo expreso al sistema de validación de licencias privadas de España, que ha servido de modelo para el Reglamento de la UE 2017/2403 del Parlamento Europeo y el Consejo sobre la gestión sostenible de las flotas pesqueras exteriores.

Durante su intervención, el secretario general de Cepesca también ha llamado la atención sobre las iniciativas en pro del desarrollo de una pesca sostenible y responsable desarrolladas por distintas flotas españolas, como la atunera, así como asociaciones del sector, tales como la Cooperativa de Armadores del Puerto de Vigo (ARVI) la Organización de Productores de Lugo (OP Lugo) y la flota de palangre de superficie.

En el caso de la flota atunera española, referente a nivel mundial, Garat ha destacado la certificación del cumplimiento por parte de todos sus buques de la Norma UNE APR (Atún de Pesca Responsable) y el desarrollo, en colaboración con WWF, de un Proyecto de Mejora de Pesquería (FIP, por sus siglas en inglés), que está marcando el camino de las flotas de otros países dedicadas a la pesca de atún tropical. La flota española atunera, además, ha sido pionera en la incorporación voluntaria de observadores a bordo en el 100% de sus buques o bien de observadores electrónicos, además de llevar a cabo una formación intensiva de sus tripulantes en buenas prácticas.

En cuanto a ARVI, Garat subrayó el compromiso de las distintas flotas integradas en esta organización y plasmado en su “Guía de Buenas Prácticas sobre Condiciones Sociales y Seguridad en el Trabajo en el Sector Pesquero”, acorde al convenio 188 de la OIT, un aspecto fundamental en la lucha contra la pesca IUU en tanto que este tipo de pesca a menudo implica prácticas que atentan directamente contra los derechos labores básicos, incluido el esclavismo o el tráfico de personas. ARVI también ha desarrollado distintas herramientas informáticas para el acceso a información sobre normativa pesquera, legislación o cuotas.

En esta misma línea, otro de las referencias es la “Guía de Buenas Prácticas hacia una Pesca Sostenible y Responsable” de la OP Lugo que, además de incidir en la gestión de residuos o la reducción del consumo energético, propone medidas preventivas y correctoras para garantizar una actividad pesquera sostenible y contribuir a la lucha contra la pesca ilegal.

En cuanto a la flota de palangre de superficie, Garat ha destacado su FIP y su programa de observadores a bordo, así como la formación en gestión pesquera de capitanes, patrones y tripulantes.

Armonizar legislaciones y prohibición de los transbordos en alta mar

Todas estas iniciativas, de acuerdo con Garat, ponen de manifiesto el sólido compromiso de la flota comunitaria y, específicamente, de la flota pesquera española con el cumplimiento de las normas de la UE para la lucha contra la pesca ilegal y muestran el camino a seguir, a escala global, para ganar esta batalla.

En este sentido y de cara al futuro, el sector pesquero considera que es necesario avanzar en la expansión de un enfoque regional de las actividades de control, lo que implica la armonización de las legislaciones de los diferentes países, y el desarrollo y puesta en marcha de un programa regional de observadores.

Cepesca considera también imperativa el establecimiento de una prohibición a los transbordos en alta mar y, desde una perspectiva de control, la mejora de los sistemas de trazabilidad, un objetivo en cuya consecución será fundamental, según la patronal, la tecnología blockchain de cadena de bloques.

Según el secretario general de Cepesca, Javier Garat, “la lucha contra la pesca ilegal forma parte del ADN de Cepesca desde su creación en 2007 y es uno de nuestros objetivos prioritarios”. “El sector pesquero español”, -añade Garat- “mantiene un sólido compromiso para acabar con esta lacra que, además de poner en riesgo la seguridad alimentaria de los consumidores, supone una clara competencia desleal para la flota comunitaria y sus empresas, que destinan importantes inversiones para dotarse de sistemas y herramientas que garanticen el cumplimiento de una legislación cuyo alto nivel de exigencia debe exigirse a las flotas de todos los países que exportan a Europa sus productos pesqueros”.