Los aldeanos de Groenlandia también tienen algunas de las concentraciones más altas del mundo de PFAS
Para cazar al narval (Monodon monoceros), cuyo largo colmillo era el cuerno de unicornio del mito medieval, se necesita silencio absoluto.
Tanto es así que los cazadores indígenas del estrecho de Scoresby, en el este de Groenlandia, prohíben a sus hijos arrojar piedras al agua para no asustar a los cetáceos con colmillos en espiral.
















